Al menos ciento cincuenta mil personas se reunieron en el astillero de Gdansk, para escuchar el concierto que brindó el músico francés Jean Michel Jarre, en un homenaje al sindicato polaco Solidaridad.
"Me siento muy honrado de haber sido invitado a este homenaje, porque Solidaridad luchó hace 25 años y después no solo por los intereses de los polacos, sino de todas las personas del mundo amantes de la libertad", dijo Jarre.
El compositor francés adornó su música con un espléndido espectáculo de luces, de láser y fuegos artificiales enriquecido con imágenes de las históricas huelgas de hace un cuarto de siglo que dieron vida a Solidaridad y que fueron mostradas en gigantescas pantallas.
"Rindo homenaje a todos los obreros que con máximo valor lucharon por sus derechos y por los derechos ciudadanos y asestaron un duro golpe a la gran equivocación del siglo XX, el sistema del comunismo soviético", dijo Jarre y dedicó una pieza a las víctimas de los campos de concentración del Gulag.
"Todo lo que sucedió aquí, en Gdansk, inspiró el amor de las siguientes generaciones y también me inspiró a mí a componer 'La Geometría del amor', pieza que dedico a todas las personas del mundo de buena voluntad", declaró el músico.
En la mitad del concierto Jarre recordó que 25 años antes un electricista acompañado de sus colegas montaron la gran acción que dio comienzo a la desintegración del sistema totalitario e invitó a Lech Walesa, el fundador de Solidaridad, a subir al escenario.
"Yo soy mayor que tú, querido Jean Michel, y por eso no puedo hablar de memoria y tengo que leer mi discurso", dijo Walesa saludado por la muchedumbre con una gran ovación.
Walesa recordó que el concierto se celebraba en el astillero de Gdansk, cuya protesta se transformó rápidamente en un movimiento independiente del poder que contaba con 10 millones de militantes.
"Queremos pedirle a Europa que aprenda la lección de libertad dada por los obreros del astillero y conseguiremos que los muros y barreras se derrumben y lo lograremos sin derramar una gota de sangre, como lo consiguió nuestra generación", dijo Walesa.
El concierto, que duró dos horas y media, fue el primer gran acto de conmemoración de las celebraciones que tendrán su culminación el 31 de agosto, fecha en que hace 25 años los huelguistas consiguieron el reconocimiento, por parte del poder comunista, de su derecho a tener un sindicato libre e independiente.
En la culminación de las conmemoraciones participarán 23 presidentes y primeros ministros de países europeos, entre ellos casi todos los que formaron parte del llamado bloque soviético o integraron la desaparecida Unión Soviética.
Pero los festejos se han visto ensombrecidos por el anuncio de Lech Walesa de que, en cuanto se cierren los actos del aniversario él abandonará definitivamente las filas de Solidaridad, "porque nos hemos separado demasiado en todos los sentidos y ya no puedo seguir en la organización".
Los actuales trabajadores del astillero de Gdansk tampoco participan en los actos oficiales de conmemoración del nacimiento del sindicato, porque rechazan los planes de privatización de su empresa que, según afirman, nada tienen que ver con los objetivos que se trazó Solidaridad y mucho con los intereses de los capitalistas.
Por último no participará en los festejos el director de cine Kazimierz Kutz, muy comprometido con Solidaridad, autor de películas muy interesantes sobre las huelgas mineras en la Polonia de antes de la Segunda Guerra Mundial.
Para él los festejos carecen de sentido, porque han sido invitados a ellos jefes de Estados y de gobiernos, pero han sido olvidados los verdaderos protagonistas, los obreros. (EFE)