Paul McCartney cumplió los 64 años inmerso en una crisis sentimental
El ex Beatle quiso celebrar su cumpleaños en compañía de sus hijos, pero lejos de su esposa Heathe Mills, de quien está en proceso de divorcio.
El ex Beatle quiso celebrar su cumpleaños en compañía de sus hijos, pero lejos de su esposa Heathe Mills, de quien está en proceso de divorcio.
Tras preguntarse de joven en una famosa y pegadiza canción de los Beatles cómo sería la vida a los 64 años, Paul McCartney, inmerso actualmente en una grave crisis sentimental, supo este domingo la respuesta al cumplir esa edad.
Nacido en Liverpool (norte de Inglaterra) en 1942, McCartney compuso a los 16 años la canción "When I'm Sixty-Four" ("Cuando tenga 64 años"), inspirado por su padre, Jim, quien le inculcó el amor a la música y le compró su primer instrumento, una trompeta.
Casi diez años más tarde, la melodía quedó inmortalizada en el disco "Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band" (1967), uno de los álbumes más emblemáticos de los Beatles, la legendaria banda de Liverpool que integraron el propio McCartney, John Lennon (1940-1980), George Harrison (1943-2003) y Ringo Starr.
En la canción, que arranca con la frase "Cuando me haga viejo y pierda el pelo dentro de muchos años", McCartney, único miembro vivo del mítico cuarteto, junto a Starr, recrea una convivencia íntima y tierna con una pareja con la que supone que llegará a los 64 años.
Sin embargo, el músico ha alcanzado ese hito con una vida amorosa menos idílica que la de la canción, después de anunciar hace un mes la separación de su segunda esposa, la modelo Heather Mills, de 38 años, con quien se casó en 2002 y tiene una hija, Bea, de dos años.
Tras confirmarse el fracaso matrimonial, Heather ha sido objeto de una agresiva campaña de la prensa sensacionalista británica dirigida a machacar su reputación con revelaciones sobre su supuesto pasado de "prostituta" de lujo.
El cantante no ha dejado de defender a su esposa al condenar "la maliciosa propagación de rumores y hechos inventados" en los medios, toda vez que la modelo ha adelantado que demandará a los tabloides.
Mientras los abogados tramitan el divorcio, McCartney, cuya primera esposa, Linda, murió de cáncer en 1998 a los 56 años, festejará el cumpleaños en su mansión campestre de Peasmarsh (sur de Inglaterra).
Según la prensa británica, el músico celebrará con un asado en compañía de sus hijos: Stella, la conocida diseñadora de moda, quien siempre ha mantenido una relación tirante con Heather Mills; James, Mary y Heather, adoptada esta última de su relación con Linda.
El cantante también se rodeará de familiares y amigos que le han apoyado durante su crisis sentimental, como su hermano, Mike; su fiel amigo y compañero de los Beatles Ringo Starr, acompañado de su esposa, Barbara Bach; y la viuda de George Harrison, Olivia.
No parece que Heather Mills haya sido invitada a la fiesta, si bien el sensacionalista Daily Mirror ha publicado que la modelo desea asistir con la hija de la pareja, Bea, pues se celebra el Día del Padre en el Reino Unido.
Pese al sabor agridulce de su cumpleaños, Paul McCartney aún puede sentirse contento de haber evitado algunos de los vaticinios de "When I'm Sixty-Four", ya que no ha perdido el pelo pese a la aparición de alguna cana rebelde.
A diferencia de la canción, en la que sueña con alquilar una casita de campo en la Isla de Wight "si no es demasiado caro", el ex Beatle podría permitirse ahora un sinfín de caprichos con su fortuna personal de 1.200 millones de euros (1.500 millones de dólares).
No obstante, McCartney, considerado por el Libro Guinness de los Récord el compositor más exitoso de la música popular (no en vano ha vendido más de 400 millones de discos), podría perder hasta el 33 por ciento de su riqueza a causa de su divorcio, según los expertos.
El músico, venerado en el Reino Unido y, a la sazón, condecorado con el título de Caballero del Imperio Británico por la reina Isabel II, también se preguntaba en la canción si, a los 64 años, su amor le seguiría regalando una botella de vino por San Valentín.
El ex Beatle descubrió este domingo que, de momento, la respuesta parece ser negativa. (EFE)