El primer contrato firmado por The Beatles con su mítico manager, Brian Epstein, se subastó en Londres por 240.000 libras (más de 219 millones de pesos chilenos).
El documento subastado, que fue descrito por algunos expertos como el contrato musical más importante de todos los tiempos, es la copia personal de Epstein, quien contribuyó a lanzar a la banda de Liverpool al estrellato tras descubrirlos en el ya mítico club The Cavern.
Aunque el contrato fue firmado el 24 de enero de 1962 por John Winston Lennon, George Harrison, James Paul McCartney y Richard Starkey (el verdadero nombre de Ringo Starr), Epstein se negó a suscribirlo durante más de medio año, hasta que consideró que había cumplido sus compromisos con los músicos.
El manager sólo estampó su firma el 1 de octubre de 1962, después de conseguirles a los "cuatro fabulosos" un contrato con EMI para el lanzamiento del single "Love Me Do", tras el rechazo de otras discográficas.
Señaló que no había querido firmarlo antes para darles a The Beatles la posibilidad de seguir su camino si él no podía cumplir su promesa de conseguirles un contrato de grabación.
El documento, de cuatro páginas y que tenía un precio estimado de 250.000 libras, lleva además las firmas de los padres de Harrison y McCartney, cuyo consentimiento era necesario ya que sus hijos no habían cumplido aún los 21 años.
En el documento, el representante legal, quien fue hallado muerto en 1967 a los 32 años debido a una sobredosis de medicamentos, se comprometía a publicitar al grupo y asesorarles en temas de imagen.
A cambio de sus servicios, recibía el 25 por ciento de los ingresos de la banda siempre y cuando superasen las 200 libras semanales. Si no llegaban a las 100 libras semanales, Epstein aceptaba cobrar sólo el 15 por ciento y 20 por ciento, si las ganancias eran de entre 100 y 200 libras. El tiempo demostró que los ingresos superaron con creces esas 200 libras a la semana.