Alvaro Ballero sostiene que una de sus máximas aspiraciones es lograr sacarse la chapa de "chico reality" y lograr nuevos espacios en el ámbito de las comunicaciones.
"Saber reinventarse en la televisión es complicado, un chico reality nace para los 15 minutos de fama y se acaban y ya está", señaló a Una Nueva Mañana.
"Lo que me gusta en televisión yo creo que es muy difícil hacerlo y ejercerlo después de ser un chico reality porque te resta credibilidad para el medio y yo no puedo vivir constantemente esperando que la gente me apruebe", indicó.
Según dijo, le encantaría ser conductor de televisión o ser comunicador, más allá de que se trate de un programa de música o "lo que sea".
"Me gusta mucho el tema de la comunicación, pero lamentablemente cuando uno es un ex chico reality existen muchos prejuicios del medio", afirmó, junto con reconocer que esa imagen negativa también es alentada por errores que él y otros jóvenes han cometido al enfrentar una sobreexposición mediática.
Sin embargo, ahora asegura que ha "aprendido a tomar distancia" del fenómeno de la fama.
"Era un pendejo que a los 19 años entré al reality, salí y me vi expuesto con una fama increíble, nunca le había trabajado un peso a nadie. Me vi con mucho dinero, con todo lo que conlleva la fama, con los humos en la cabeza y lo disfruté y lo pasé chancho", dijo.
Lamentablemente, llegó un minuto en que perdí todo y cuando uno pierde todo te ves frente a una crisis muy fuerte, pero ahí te vuelves a encontrar con lo de antes", señaló, en alusión al apoyo familiar.
Sus condiciones
Pese a rechazar una oferta para estar desde un inicio en "1810", ahora se encuentra en conversaciones para ingresar al actual reality de Canal 13, asunto confiesa pasa netamente por un tema de ganar dinero y su intención de dejar una buena imagen en la gente.
Relató que entrará al programa siempre y cuando el canal católico acepte su pedido de tener un piso asegurado, más un sueldo por cada semana de permanencia, asunto que en dos semanas más tendrá una respuesta "concreta".