Afganistán pidió a EE.UU. un enérgico castigo para soldados torturadores
El presidente Hamid Harzai se reunirá el este lunes con su par estadounidense, quien no quiso referirse a las denuncias contra su militares de su país.
El presidente Hamid Harzai se reunirá el este lunes con su par estadounidense, quien no quiso referirse a las denuncias contra su militares de su país.
El presidente de Afganistán, Hamid Harzai, solicitará a Washington que aplique castigos de máximo rigor contra los soldados que torturaron hasta matar a dos detenidos en el país árabe, según publicó el diario Ney York Times.
El periódico recoge una investigación del Pentágono en la que se describe la participación de "soldados jóvenes, con mala instrucción, en repetidos incidentes de abuso". Destaca también que "el trato brutal, que resultó en cargos criminales contra siete soldados, fue más allá de los dos casos que terminaron en muertes".
"Me ha impresionado mucho y lo condenamos. Queremos que el gobierno de Estados Unidos tome medidas muy enérgicas para retirar a gente como esa que trabaja con sus fuerzas en Afganistán, y así se lo diré al presidente (George W.) Bush cuando esté en EE.UU.", declaró Karzai a un grupo de periodistas poco antes de abandonar Kabul.
Karzai, quien se reunirá con Bush el próximo lunes, aseguró que ningún país debe interferir en Afganistán y que cualquier operación que se realice en su territorio debe contar con la aprobación del gobierno.
Este incidente se suma a las protestas de la semana pasada en varios países islámico tras la publicación del semanario Newsweek, en la que un grupo de ex prisioneros de la base naval de Guantánamo, en Cuba, denunciaron que soldados norteamericanos profanaban el Corán en los interrogatorios.
La revelación generó la ira del mundo musulmán, lo que se tradujo en diversas manifestaciones antiestadounidenses en Afganistán y otros países como Pakistán, Indonesia, Libia, así como en la Franja de Gaza y Cisjordania.
El presidente estadounidense, George W.Bush, destacó los avances de su gobierno en la democratización de Medio Oriente y Afganistán, pero no se refirió a los informes sobre torturas y maltratos a detenidos recientemente publicados por la prensa local.
En su discurso radial de los sábados, el mandatario tampoco abordó el conflicto con los musulmanes por la supuesta profanación del Corán, denunciada por Newsweek, y se limitó a mencionar el apoyo al nuevo gobierno afgano y los progresos logrados contra el terrorismo entre su país y Medio Oriente. (Agencias)