Oposición cifra en hasta 300 el número de muertos por manifestaciones en Costa de Marfil
Líderes opositores al presidente de la nación africana, Laurent Gbagbo, sseñalaron que ya no dialogarán más con el gobernante.
Líderes opositores al presidente de la nación africana, Laurent Gbagbo, sseñalaron que ya no dialogarán más con el gobernante.
Un partido de la oposición en Costa de Marfil ha cifrado en hasta 300 los muertos en las manifestaciones del jueves en Abiyán, ciudad del país africano, mientras que otras fuerzas calculan entre 120 y 150, pero todos están indignados con el presidente, Laurent Gbagbo.
El mensaje que éste dirigió anoche a la nación, en que culpó de la violencia a la oposición pero pidió el diálogo, fue calificado de "insultante y provocador".
La oposición también señaló que ya es imposible dialogar más con un "verdugo".
"El discurso de Gbagbo es insultante, provocador y al límite ridículo", dijo en una declaración a los medios de comunicación, Cisse Bacongo, portavoz de los grupos políticos que protagonizan las proscritas protestas del jueves, que según las autoridades resultaron en la muerte de sólo 23 manifestantes y dos policías.
La Agrupación de los Republicanos (RDR) sostuvo que podrían ser hasta 300 los muertos en varios barrios de Abiyán, capital comercial de Costa de Marfil.
"Hoy día, el diálogo no es posible con el verdugo Gbagbo", dijo Cisse, quien rechazó la responsabilidad de la oposición en la violencia.
"No estamos preparados a sentarnos a la misma mesa que Gbagbo", añadió el portavoz, rechazando así la oferta del jefe del Estado, quien invitó a los grupos que han abandonado el gobierno de reconciliación a volver al ejecutivo, pese a haber protagonizado un "intento de insurrección armada".
Cinco grupos que integran el gabinete, entre ellos las Fuerzas Nuevas (ex rebelión), el Partido Democrático de Costa de Marfil y la Agrupación de los Republicanos, se han retirado del gobierno.
En la actualidad, sólo trece de los 41 miembros permanecen en el gobierno de reconciliación surgido de los acuerdos de paz firmado en enero de 2003 en la localidad francesa de Marcoussis (Francia), en las afueras de París.
Por otra parte, la oposición ha mantenido la consigna de manifestación contra el bloqueo de los acuerdos de paz convocada en la Plaza de la República, por lo que pidió a sus seguidores que permanezcan "movilizados, determinados y vigilantes".
El secretario general de las Fuerzas Nuevas, Guillaume Soro, afirmó desde Bouake, uno de los baluartes de la ex rebelión, que la represión sangrienta de la manifestación de jueves no se quedará sin consecuencia en el plan militar.
"Vamos a tomar nuestras responsabilidades y ahora no vamos a vacilar, iremos hasta el final", puntualizó el líder de la ex rebelión, en una declaración a los medios de comunicación.
Aseveró asimismo que los nueve ministros de la ex rebelión no se van a reintegrar en el gobierno y que los militares de las Fuerzas Nuevas no tendrán más contactos con sus colegas de las fuerzas armadas nacionales (Fanci).
El presidente Gbagbo acusó a los dirigentes de la oposición de ser los responsables de los enfrentamientos de jueves al "intentar fomentar una insurrección y socavar las bases del Estado, bajo el pretexto de una manifestación pacífica".
En su mensaje, difundido por la radiotelevisión estatal, el presidente Laurent Gbagbo felicitó a las fuerzas de seguridad "por la sangre fría con la que han cumplido con su deber". (EFE)