Zimbabue acusó a España y EE.UU. de alentar un complot en Africa
Según el gobierno de Harare, los 67 mercenarios detenidos en el país tenían contactos con la CIA para asesinar al presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang.
Según el gobierno de Harare, los 67 mercenarios detenidos en el país tenían contactos con la CIA para asesinar al presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang.
El gobierno de Zimbabue acusó este miércoles a los servicios secretos de España, Estados Unidos y Reino Unido de haber alentado un complot para derrocar al presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang.
El ministro zimbabuense del Interior, Kembo Mohadi, en una declaración leída ante los medios de comunicación, dijo que los 67 presuntos mercenarios detenidos en Harare, capital de Zimbabue, el domingo "fueron ayudados por los servicios secretos británicos (MI6), la CIA norteamericana y los servicios secretos españoles".
Mohadi dio por hecho que el destino de los detenidos, que hicieron escala en Harare después de partir de Sudáfrica, era Guinea Ecuatorial.
También sostuvo que el complot contaba con la cooperación pasiva de altos cargos de la policía y del ejército de Guinea Ecuatorial, a quienes supuestamente fueron prometidos puestos en un nuevo gobierno
si se llegara a derrocar a Obiang.
Como fuente, el ministro citó a uno de los detenidos, Simon Mann, quien, según las autoridades zimbabuenses, fue miembro de las fuerzas especiales británicas SAS.
Mann era uno de los tres hombres que esperaban en el aeropuerto de Harare para recibir a los otros 64 presuntos mercenarios, que llegaron en un avión de carga Boeing 727-100.
Mohadi ya afirmó anoche que Mann, tras su llegada a Zimbabue el mes pasado, se había interesado por la compra de armas y municiones.
"Por tanto, se sospecha de un móvil siniestro. El modus operandi del grupo indica que estaba embarcado en una misión militar en el continente de Africa", agregó.
La compañía británica que es propietaria del avión, Logo Logistics, insiste en que los supuestos mercenarios de hecho iban a servir como guardias jurados para proteger instalaciones de minería en el noreste de la República Democrática de Congo, y que el escándalo que se ha montado se debe a "un lamentable malentendido".
Según la agencia misionera Misna, con sede en Roma, el objetivo de la operación era secuestrar al presidente Obiang y llevarlo fuera del país para instalar en su lugar al líder de la oposición guineana en el exilio, Severo Moto Nsa.
Los 15 mercenarios detenidos el pasado fin de semana en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, representaban, según el Gobierno guineano, la vanguardia de un grupo del que también formaban parte los 65 presuntos mercenarios detenidos en un Boeing 727-100 el pasado domingo en Zimbabue.
Según Misna, el plan fue dado a conocer ante las cámaras de la televisión estatal guineana por Nick Dutoit, considerado por las autoridades de Malabo como el máximo responsable de la operación.
Misna afirma que Dutoit, de raza blanca, habló en inglés sentado en una mesa en presencia de los embajadores de los países acreditados en Guinea Ecuatorial.
Unas horas antes, la radio oficial había identificado a Dutoit como un surafricano de 48 años, traficante de armas y diamantes que vive en Malabo desde 2003, según la agencia misionera.
Siempre según Misna, el primer objetivo de los mercenarios era la presidencia de la República, luego los cuarteles más importantes y, por último cometer una serie de homicidios selectivos entre los miembros del Gobierno. (EFE)