Un temblor causó pánico en zona dominicana devastada por los temporales
Un movimiento telúrico sacudió a los sobrevivientes de la región fronteriza con Haití, donde se han contabilizado miles de muertos ya por las lluvias y el deborde de ríos.
Un movimiento telúrico sacudió a los sobrevivientes de la región fronteriza con Haití, donde se han contabilizado miles de muertos ya por las lluvias y el deborde de ríos.
Los esfuerzos por distribuir la ayuda humanitaria a los miles de damnificados por las lluvias continuaron República Dominicana y Haití, donde este sábado se produjo un temblor que alarmó a los sobrevivientes y socorristas.
Las autoridades dominicanas, que elevaron este sábado a 376 el número de muertos en la localidad de Jimaní, cerca de la frontera con Haití, solicitaron el cese de suministros de ropa y frazadas y pidieron que las donaciones se centren en alimentos básicos y agua potable.
El Centro de Operaciones de Emergencia dominicano informó en su último boletín que el número de muertes en todo el país se elevó a 388, y el de desaparecidos a 345, mientras que en Haití la cifra oficial de muertos es de entre 1.000 y 1.200 muertos, aunque cálculos extraoficiales la elevan a más de 2.000.
Toneladas de comida, agua embotellada y medicinas son almacenadas en las afueras de Jimaní, donde en la madrugada del lunes una riada en el río Soléil sorprendió a los residentes del sector La Cuarenta.
Cuando todavía siguen recobrándose cadáveres de la zona del desastre y la población no se ha recuperado de la tragedia, el terremoto de hoy, de 4,4 grados en la escala de Richter, ocasionó un "gran susto" a los habitantes de Jimaní.
Radhamés Lora, presidente del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), informó de que el temblor, que no causó víctimas ni daños, tuvo su epicentro en territorio de Haití, país también devastado por la tragedia, y causó "pánico" entre los sobrevivientes.
"En Jimaní no existen edificaciones de elevada altura y la sacudida no nos causa preocupación, sólo que agrega pánico a los damnificados y a los socorristas", señaló Lora.
El trabajo en Jimaní es arduo pero continuo, y se observan brigadas de entidades dominicanas como la Cruz Roja, Defensa Civil, la Iglesia católica, y organismos extranjeros como Bomberos sin Fronteras, de España.
La ONU, el gobierno de Venezuela, la alcaldía de Nueva York y las embajadas de EEUU, Japón y España en República Dominicana han anunciado el envío de suministros alimenticios, médicos y técnicos.
Los alimentos y medicinas son entregados a los damnificados del sector La Cuarenta, así como a residentes en las barriadas Batey Bembita, Palmarito, Las Casitas y El Tanque.
Los habitantes de Jimaní vieron aliviadas parte de sus penurias con el restablecimiento de los servicios telefónicos y de energía eléctrica, aunque el tránsito por la zona sigue siendo complicado.
Entre sobrevivientes y socorristas existe el temor de que las lluvias se reanuden en cualquier momento, debido a que el primero de junio próximo comienza la temporada de huracanes en el Caribe.
La Oficina Nacional de Meteorología dominicana anunció que para esta temporada, hasta octubre, se espera la formación de 14 tormentas y que esta temporada de lluvias será "muy activa", con precipitaciones "sorpresivas".
Aunque los esfuerzos de las autoridades han estado concentrados en Jimaní, declarada "zona de desastre" por el presidente, Hipólito Mejía, varias provincias del nordeste del país también han sido afectadas por el desbordamiento de ríos.
En la provincia Duarte se encuentran incomunicadas las localidades de La Pista, El Arado, Cristal, La Cueva y Guaraguao, donde sus habitantes son socorridos por la vía aérea.
Mientras, en Haití los equipos de rescate prosiguieron hoy la entrega de ayuda humanitaria y la recogida de cadáveres en descomposición, que suponen una amenaza de enfermedades.
El primer ministro haitiano, Gérard Latortue, redujo ayer el número de 1.700 muertos dada por funcionarios de su gobierno y afirmó que el temporal causó entre 1.000 y 1.200 muertos, aunque los cálculos extraoficiales apuntan a los 2.000.
Varios países y organizaciones internacionales han enviado también a Haití suministros de alimentos, ropa y artículos de primera necesidad para los damnificados, principalmente en las ciudades haitianas de Fond-Verettes, Mapou y Grand Gosier. (EFE)