El jefe del gabinete argentino, Alberto Fernández, señaló que en su país "está muy claro que nada debe impedir el juicio a los responsables de las violaciones a los derechos humanos" cometidos en la dictadura militar, entre 1976 y 1983.
De esta forma, Fernández destacó la amplia convocatoria que obtuvo la marcha realizada la noche del pasado viernes para pedir la "aparición con vida" de Jorge Julio López, quien desapareció hace 20 días, luego de testificar en el juicio contra un represor de la dictadura.
Tal como ocurrió la semana pasada, miembros de organismos humanitarios, agrupaciones sociales, políticas, sindicales y estudiantiles marcharon junto a figuras del espectáculo hacia la Plaza de Mayo en Buenos Aires.
En esta ocasión no hubo discursos, pero dos actores leyeron el poema "Pido castigo" de Pablo Neruda, ante a la multitud reunida frente a la Casa Rosada.
Al respecto, Fernández aseguró que la administración de Néstor Kirchner apoyó la marcha y que estuvo "muy cerca" de la organización.
Los familiares de López vieron por última vez al albañil, de 77 años, el pasado 17 de septiembre y los incesantes operativos de búsqueda realizados desde ese día por las fuerzas de seguridad han resultado infructuosos.
Organismos de derechos humanos y agrupaciones políticas afirmaron que López fue secuestrado por integrantes de la policía bonaerense que se mantienen en ejercicio desde la última dictadura.
En los últimos días, el rastreo de López se ha intensificado, al punto que se convirtió en el hombre más buscado de los últimos tiempos en Argentina. (EFE)