El gendarme argentino Nahuel Gallo, liberado el sábado en Venezuela, dijo este miércoles que Rodeo 1, la cárcel donde estuvo detenido 448 días, es un "lugar de tortura psicológica" y que no está listo aún para contarlo.
"El Rodeo 1 no es un lugar muy, muy bueno. Es un lugar de bastante tortura psicológica y no muy grata para contarla en estos momentos", dijo en una rueda de prensa y su primera declaración pública tras llegar a Argentina el lunes en un vuelo privado junto a directivos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), organismo que medió en su liberación.
"No quiero contar las cosas y las atrocidades que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado", agregó.
El gendarme -policía fronterizo- pidió, además, por la liberación de otros "24 extranjeros" con los que compartió cautiverio hasta el momento de su salida de Venezuela y agradeció a las autoridades argentinas por el acompañamiento.
Mostró alivio tras el reencuentro con su familia y dijo: "Tengo un hijo que lo amo con toda mi vida. Es lo único que me mantuvo fuerte".
Gallo fue acompañado por el canciller argentino, Pablo Quirno, y la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, quienes al igual que el gendarme evitaron menciones a la AFA, clave en su libertad y que mantiene desde hace meses un enfrentamiento político y judicial con el Gobierno del presidente Javier Milei.
En un comunicado oficial publicado el domingo, cuando fue liberado, la AFA adjudicó la gestión diplomática para que fuera liberado a los contactos del presidente de esa institución y vicepresidente de Conmebol, Claudio Tapia, con su par venezolano Jorge Giménez.
El Ejecutivo ultraderechista criticó públicamente esta negociación.
En la rueda de prensa, Gallo agradeció a los presos venezolanos que conoció: "Muchísimo me han ayudado, así sea con una media (calcetín). Porque los extranjeros no tenemos visita, no tenemos llamada".
En reiteradas ocasiones explicó que necesita "tiempo" para poder procesar lo vivido en la prisión venezolana.
"Ahora el mundo está en un conflicto bélico, pero no nos olvidemos de Venezuela, que está en una supuesta transición. Esos presos políticos están ahí, están esperando ser liberados, así sea por una amnistía", dijo.
Gallo, de 34 años, fue detenido en la frontera entre Colombia y Venezuela el 8 de diciembre de 2024, acusado de supuestamente participar en un complot para atentar contra Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta y actual presidenta encargada tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero por fuerzas estadounidenses.
En Venezuela, todavía queda detenido otro ciudadano argentino, Germán Giuliani.