Gobierno boliviano rechazó denuncias de Chávez sobre conspiración contra Morales
Tras la acusación del mandatario venezolano, el vocero de la administración paceña manifestó que hay confianza en la obedencia militar al presidente.
Tras la acusación del mandatario venezolano, el vocero de la administración paceña manifestó que hay confianza en la obedencia militar al presidente.
El Gobierno de Bolivia aseguró que no existe conspiración alguna en contra del presidente Evo Morales, como denunció el mandatario venezolano Hugo Chávez.
"No existe conspiración, tal vez algunas voces contrarias que no están de acuerdo con el Gobierno, como en cualquier sistema democrático, pero sabemos que son una minoría", señaló a la prensa el vocero del Palacio Quemado, Alex Contreras.
Chávez afirmó el pasado domingo en Caracas que Morales era "víctima de actividades conspirativas", aunque no acusó a nadie de manera especifica.
El presidente venezolano dejó también entrever que tiene pruebas de supuestos movimientos de algunos sectores que pretenden impedir gobernar al presidente boliviano.
Contreras explicó, además, que el Ejecutivo se enteró por la prensa de las afirmaciones de Chávez, sobre las cuales dijo que "se respetan pero no se comparten".
Asimismo, señaló que el Ejecutivo boliviano tiene confianza plena en la cúpula militar y policial, que fue relevada la pasada semana por el presidente Morales.
Al menos dos generales que esperaban ser promocionados criticaron al mandatario boliviano por su decisión de seleccionar a otros oficiales del mismo rango para ocupar los máximos cargos de las Fuerzas Armadas.
"Por los reportes que hemos recibido, en el alto mando militar y policial existe absoluta normalidad", puntualizó Contreras.
El vocero gubernamental aseguró que "los militares y policías patriotas van a defender el proceso democrático, no solamente al Gobierno de Evo Morales, sino el proceso del cambio que eligió el país" en las elecciones generales del 18 de diciembre.
El sábado 28 de enero, Contreras acompañó al presidente boliviano a la región del Chapare, en el trópico del departamento central de Cochabamba y donde están asentadas las tropas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
Esta zona es también la cuna sindical de Morales y donde el dirigente socialista inició su carrera política como defensor del cultivo de la hoja de coca, cuya producción en esta área está prohibida.
Al respecto, el funcionario aseguró que no percibieron ninguna sensación de descontento de la Felcn, ni actitudes que lleven a pensar en la posibilidad de un movimiento en contra del actual Gobierno. (EFE)