Tres personas murieron este martes por la detonación de una carga de dinamita, accionada por un suicida, en las oficinas del Congreso de Bolivia, en pleno centro de la ciudad de La Paz, aseguraron fuentes oficiales.
La explosión ocurrió a las 15:05 hora local (19:05 GMT) por la acción suicida de un ex obrero de la empresa minera estatal boliviana, que reclamaba la devolución de sus aportes al sistema de jubilación.
Además del obrero inmolado, identificado como Eustaquio Picachuri Coriaca, la deflagración cobró la vida de dos policías, quienes intentaban convencer al suicida de que desistiera de su amenaza, y también produjo heridas a otras 10 personas.
El suceso se registró en la planta baja del edificio anexo al Congreso boliviano, a unos 50 metros del Palacio de Gobierno, ambos ubicados en la plaza Murillo.
El presidente del Congreso, Hormando Vaca Diez, declaró las en puertas del Parlamento que los policías estaban negociando con el minero en el momento de la deflagración.
El presidente Carlos Mesa, que suspendió su asistencia al partido entre las selecciones de Bolivia y Chile para las eliminatorias del próximo campeonato mundial, concurrió poco después al Parlamento para evaluar lo sucedido y realizó una conferencia de prensa.
El mandatario señaló que hay 10 heridos, "algunos de ellos muy graves y primero (deseo) expresar mi profunda y más fuerte solidaridad con las familias de las víctimas, con la Policía Nacional, con el Cuerpo de Bomberos que han trabajado y han cumplido con su deber de manera ejemplar".
Agregó que "estos ciudadanos bolivianos que han perdido su vida estaban intentando resolver esta crisis y evitar que se produjese lo que lamentablemente se ha producido".
El estallido ocurrió luego de la salida del presidente Carlos Mesa hacia el Estadio "Hernando Siles" para ver el partido de su selección con la de Chile.
La onda expansiva de la dinamita que portaba el ex minero destruyó mobiliario de algunas oficinas del Congreso, además de vidrios de varios edificios cercanos, incluyendo el Palacio de Gobierno que se encuentra en las inmediaciones.
Los canales de televisión locales han mostrado imágenes de la vigilancia policial que se ha redoblado en inmediaciones de la Plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno y el Parlamento. (Agencias)