El tifón Dolphin se debilita tras tocar tierra dos veces en la provincia oriental china de Zhejiang, mientras que la ciudad de Shanghái mantiene restricciones de transporte, habiendo evacuado preventivamente a 215.600 personas desde zonas de riesgo por viento y lluvia.
Unas 12 horas después de aterrizar en la ciudad de Yuhuan, el Centro Meteorológico Nacional rebajó su alerta por tifón pero mantuvo una alerta naranja -la segunda más grave- por lluvias, con previsión de precipitaciones fuertes o torrenciales en el centro y el este del país, llegando a 250 y 320 milímetros en algunas áreas.
En Shanghái, donde durante la noche se registraron lluvias generalizadas y varios distritos activaron alertas naranjas, cuatro líneas de metro quedaron suspendidas, así como todo el transporte acuático de pasajeros, incluidos ferris urbanos y servicios turísticos.
Antes de llegar a Zhejiang, Dolphin había cruzado el viernes las islas Ryukyu, en el sur de Japón, donde dejó al menos tres heridos leves, cortes de luz en miles de hogares y cientos de vuelos cancelados, llevando a las autoridades chinas a activar la alerta roja previo a su entrada.