Debido a la política del hijo único que impera hace 25 años en China, muchas mujeres viajan embarazadas a Hong Kong para tener allí un segundo hijo y evitar sanciones, informó el diario Nuevo Pekín citando un informe de la administración hongkonesa.
Casos de este tipo se vienen produciendo desde que la ex colonia británica regresó a la soberanía china, en 1997, pero en los últimos tiempos ha habido un fuerte aumento: de los 3.600 de 2004 se pasó a 8.800 en 2005, y sólo en la primera mitad de 2006 ha habido ya 11.700 partos de mujeres chinas.
Las leyes de Hong Kong en materia de sanidad son diferentes a las de China, en virtud del principio "un país, dos sistemas", por lo que en la ex colonia no rige la política del hijo único, instituida por el régimen comunista desde finales de los 70 para frenar la superpoblación.
Si el niño nace en suelo de Hong Kong, obtiene automáticamente la ciudadanía de esa colonia, por lo que China no puede sancionar a los padres chinos (en caso contrario, se enfrentan a fuertes multas y sanciones civiles).
"Muchas mujeres viajan en los últimos días del embarazo", señaló el Departamento de Estadística de la Administración Especial de Hong Kong, que alertó sobre el fuerte aumento de los casos y aseguró que muchos hospitales están colapsados por el alto número de alumbramientos de mujeres chinas.
Más del 30 por ciento de los partos en el territorio de Hong Kong son mujeres chinas.
En los hospitales públicos el porcentaje sube al 38 por ciento, y centros locales como el Hospital de Saint Paul aseguran que el 60 por ciento de los partos son de mujeres chinas.
El gobierno de Hong Kong señala no obstante que no hay leyes que prohíban a una mujer embarazada de China obtener permiso para visitar Hong Kong, y los hospitales locales no le pueden negar atención médica.
La política del hijo único prohíbe a los habitantes de las ciudades tener más de un hijo, aunque las familias rurales pueden tener dos si el primer vástago es una niña, y las pertenecientes a minorías étnicas (tibetanos, mongoles, etcétera) pueden tener hasta tres.
Recientemente, se ha permitido también a las parejas en las que tanto el hombre como la mujer sean hijos únicos tener dos vástagos en las ciudades.
China, que en enero de este año alcanzó los 1.300 millones de habitantes, espera que su población empiece a disminuir hacia 2035. (EFE)