El líder cubano, Fidel Castro, afirmó que responsabilizará al presidente de Estados Unidos, George Bush, de un posible atentado contra el venezolano Hugo Chávez, durante un largo discurso el que insistió en que está dispuesto a morir en caso de invasión.
Según el dirigente, Washington "está rabioso" con Venezuela y "si pueden liquidar a Chávez, lo liquidarán, porque hoy el presidente Chávez juega un papel decisivo".
"Si a Chávez lo asesinan, la responsabilidad caerá por entero sobre el presidente de Estados Unidos", dijo Castro la madrugada de este sábado durante la clausura de un encuentro internacional de economistas en La Habana.
Castro, vestido de uniforme verde olivo, se encuentra en buena condición a juzgar por las seis horas en las que se prolongó la intervención en la que se refirió al proceso de Venezuela y a Chávez, su principal socio y aliado.
Un eventual ataque contra Chávez, explicó Castro, estaría destinado a abortar los procesos de cambios en Latinoamerica, de la misma manera en que se intentó eliminarlo a él para hacer fracasar a la revolución cubana.
"Ya conmigo perderían el tiempo, esto ha avanzado mucho, pero aquello (la situación venezolana) está en una etapa decisiva", comentó Castro.
"Invulnerabilidad militar" cubana
El líder cubano, de 78 años, afirmó que Cuba no va a cometer "la estupidez" de fabricar armas nucleares o químicas, a pesar de lo cual EE.UU. "puede intentar una provocación, están desesperados. El ataque nunca fue más probable que ahora".
Cuba ha avanzado en "invulnerabilidad militar", aseguró, y en caso de agresión, insistió: "yo estaré en la ciudad capital, este es mi lugar, lucharé hasta la muerte".
Fidel Castro clausuró un encuentro internacional de economistas que concluyó con críticas al neoliberalismo y una declaración de condena del embargo económico impuesto por EE.UU. contra la isla hace cuatro décadas.
Según las fuentes de inteligencia y el propio presidente isleño, se orquestaron a lo largo de cuatro décadas unos 600 planes para matar a Castro y a sus colaboradores más cercanos. La cifra se desprende de los ataques descubiertos y aquellos desclasificados en documentos de Estados Unidos durante los últimos años. (Agencias)