Cuando aún no terminan de evaluarse los daños del incendio que afecta a Valparaíso y las llamas siguen activas, la historia recuerda que el hombre y sus ciudades han padecido desde tiempo inmemoriables el rigor del fuego cobrando numerosas vidas y causando invaluables pérdidas materiales y patrimoniales.
Al menos desde el año 2200 A.C. la frase "ardió Troya" ha perdurado recordando el icónico incendio de la legendaria ciudadela, sin embargo y como recuerda La Segunda, no es sino hasta que las llamas se apoderaron de Roma en el año 64 D.C. que comenzó a gestarse la historia de los grandes incendios en la historia.
Originado en las cercanías del circo de la ciudad, cuatro de los 14 distritos fueron arrasados tras 5 días de fuego sin control, avivado por el viento.
Y aunque el mundo antiguo también recuerda al incendio del Templo de Jerusalem (586 A.C.) o el de la Gran Biblioteca de Alejandría (48 A.C.), hubo otros emblemáticos en los siglos siguientes, incluso en un mismo lugar.
Incendio de Roma, 64 A.C.
En Londres ocurrieron varios siniestros pero en 1666 la tragedia fue referencial. El fuego se inició en casa del panadero del rey Carlos II y en 5 días devastó la ciudad. Curiosamente, en este caso el viento fue el que logró calmar las pérdidas incalculables de vidas humanas y daños materiales.
La tragedia de Londres en 1666 (Foto: NatGeo)
Tras la revolución industrial en 1871, en Chicago, Estados Unidos, tuvo lugar uno de los más emblemáticos y que mató a 300 personas dejando a otras 100 mil sin hogar. Pero se aprendió la lección y la ciudad fue transformada hasta convertirse en un símbolo de la arquitectura moderna.
New York en 1871, donde se habla de 2.500 fallecidos, Japón en 1923 o Texas en 1947, fueron la antesala de dos catástrofes más recientes ocurridas en California y Australia en 2007 y 2009.
En la peninsula californiana, entre octubre y noviembre de 2007 los esfuerzos no pudieron impedir los 17 muertos, 70 heridos, 2.500 kilómetros cuadrados consumidos y millonarias pérdidas.
California entre octubre y noviembre de 2009. (Foto: EFE)
En tanto en el país oceánico, en 2009 al menos 189 personas perdieron la vida cuando en febrero el fuego cubrió más de 450 mil hectáreas quemando de paso 1.800 casas.
El infierno australiano. (Foto: EFE)
Cualquiera sea la referencia ante este tipo de tragedias, los especialistas apuntan que lo esencial es contar con las medidas para prevenir y saber enfrentar estas emergencias en caso que ocurran.
Catalogados como "desastres naturales", su nivel de devastación muchas veces ha estado asociada a la intervención del hombre, el cual a través de los siglos debe entender cómo tratar factores tan esenciales como el viento.