Washington subrayó que los atentados registrados este jueves en Estambul y Ankara, los que dejaron al menos cuatro muertos, no cambiarán el programa de la visita a Turquía del presidente de EE.UU., George W. Bush, que comienza este fin de semana. "Nada ha cambiado en lo que respecta al programa", sentenció el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.
Bush tiene previsto viajar este viernes a Irlanda, para participar en la cumbre anual entre EE.UU. y la Unión Europea (UE).
Luego, el sábado 26 el mandatario viajará a Ankara para reuniones con las principales autoridades turcas antes de desplazarse a Estambul para participar, los días lunes y martes próximos, en la cumbre de la Alianza del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que, entre otras materias, debe definir el papel de la Alianza en la transición en Irak.
Según McClellan, los atentados de este jueves parecen ser obra de "terroristas" que quieren afectar al desarrollo de la cumbre de la OTAN.
Al menos cuatro personas murieron en Estambul al estallar una bomba en un autobús, mientras que en Ankara explotó un paquete bomba cerca del hotel Hilton, donde se alojará el presidente Bush durante su estancia en la capital turca.
Los guardias de seguridad del hotel descubrieron el artefacto explosivo, que estalló antes de que llegara al área un equipo de expertos para desactivarlo.
La policía había tomado estrictas medidas de seguridad en el hotel, en el que Bush y los 250 miembros de su delegación tienen previsto pasar la noche antes de asistir a la citada cumbre.
Hasta el momento, ninguna organización ha reivindicado la colocación de las bombas, que coincide con una campaña desplegada por grupos islámicos y colectivos de izquierda en contra de la visita del presidente norteamericano, y que lleva el lema de "Bush: no vengas". (EFE)