Los gobiernos de los presidentes Bill Clinton y George W. Bush perdieron 10 ocasiones para detectar o desbaratar los planes de grupos terroristas que concluyeron con los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, según las conclusiones finales de la comisión que investigó los ataques, que presentará un documento de 600 páginas.
El diario The Washington Post publicó que, de acuerdo a fuentes que han tenido acceso al texto, las últimas dos administraciones estadounidenses tuvieron una decena de "oportunidades operativas" para desmantelar los planes para el secuestros de los aviones comerciales, que luego los terroristas estrellaron contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
El informe es el resultado de la investigación realizada, durante 20 meses, por una comisión compuesta por legisladores republicanos y demócratas, y será presentado el jueves 22 de julio.
Seis de las mencionadas oportunidades se perdieron durante el gobierno del actual presidente de Estados Unidos, George W. Bush, del Partido Republicano, y las cuatro restantes durante la administración de su predecesor, el demócrata Bill Clinton, según dijeron al periódico fuentes gubernamentales.
En el documento, se reconoce que en muchos de los casos eran posibilidades remotas y en otros hubiera hecho falta una afortunada secuencia de hechos para alterar el resultado, agregaron las fuentes citadas por el Post.
Entre las oportunidades perdidas, el diario cita:
El error de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de no incluir los nombres de dos de los secuestradores suicidas en la lista de los terroristas más buscados.
%vi%La forma en que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) trató el arresto de Zacarias Moussaoui, acusado de ser uno de los conspiradores.
Varios intentos fallidos de matar o capturar al jefe de Al Qaeda, Osama bin Laden.
La investigación también revelará que 10 de los terroristas suicidas pasaron por Irán antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001, señaló el periódico.
The Washington Post indicó que la investigación concluye que la relación de Al Qaeda con Irán y su "cliente", el grupo libanés chiita Hizbulá, fue más profunda y prolongada que con Irak, país que nunca estableció lazos operativos con la red terrorista. (EFE)