El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, John Kerry, colgó el traje para calzarse el atuendo de cazador, que según sus asesores, mejoraría la captación de los votantes masculinos, que en las encuestas se inclinan más por el actual presidente, George W. Bush.
A mismo tiempo, George W. Bush se dedicó a conquistar el voto de los católicos y a defender su programa sanitario, mientras denostaba el de su rival.
Acompañado de otros tres políticos demócratas, el candidato demócrata disparó varias veces con su propio fusil durante una cacería en el Estado de Ohio el jueves, que terminó con cuatro gansos abatidos. La difusión de esta escena, a 12 días de la elección del 2 de noviembre, buscaría así mejorar su imagen entre los electores masculinos.
Según las encuestas, cerca del 55 por ciento de los votantes prefiere al presidente Bush, que se presenta a sí mismo como un recio vaquero tejano de sombrero y botas.
Kerry, por el contrario, transmite la imagen de un refinado intelectual burgués de la costa este. Los 20 años que ha pasado en el Senado, su matrimonio con una rica heredera y su gusto por los deportes elitistas como el surf y el esquí juegan en su contra en el electorado.
La cacería también busca contrarrestar el respaldo que la poderosa Asociación Nacional del Rifle da a la reelección de Bush, con anuncios televisivos que se muestra a Kerry como "un enemigo" de los propietarios de armas.
Por su parte, Bush visitó el Estado de Pensilvania y se reunió con el arzobispo de Filadelfia en la localidad de Downington. El presidente atacó a Kerry por sus propuestas en materia de salud, uno de los temas que más preocupan a los electores. Luego, le acusó de posicionarse demasiado a la izquierda del espectro político.
"Tema tras tema, desde el seguro único de salud hasta las escuelas con menos controles, pasando por el aumento de impuestos, se pronuncia a favor de un mayor control centralizado y un mayor Gobierno. Hay una palabra para describir esa actitud, para esa filosofía. Y es liberalismo" -que en el vocabulario político estadounidense alude al izquierdismo-, aseguró el presidente.
La entrevista con el arzobispo Justin Rigali es importante frente a una comunidad católica muy dividida por temas como el matrimonio entre homosexuales y el aborto. Bush es un protestante contrario al aborto y cercano a la derecha cristiana conservadora, mientras Kerry es un católico moderado, favorable al derecho a abortar y sus posiciones desagradan frecuentemente a los católicos conservadores. (Agencias)