Más de 80.000 supervivientes de los trabajos forzados y de la esclavitud bajo el régimen nazi recibieron compensaciones en aplicación de un programa financiado por Alemania y administrado desde Ginebra por la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), informó este viernes este organismo.
"Estamos satisfechos de haber encontrado a las víctimas de la persecución nazi y de haber podido otorgarles un pago compensatorio, que aunque no es enorme y no elimina su sufrimiento, al menos puede serles útil", declaró este viernes el director general de esa entidad multilateral, Brunnson McKinley.
Señaló que muchos de los beneficiados enviaron emotivas cartas de agradecimiento "en las que contaban que el dinero que recibieron les había permitido costear un tratamiento médico o hacer reparaciones urgentes en sus casas".
La OIM, con sede en Ginebra, pagó un importe máximo de 7.669 euros a cada víctima de esclavitud, de 2.556 euros por trabajos forzados en la industria y de 1.022 euros por trabajos en el sector agrícola, lo que representó un desembolso total de 405 millones de euros.
McKinley reconoció que estos pagos tienen en gran parte "un sentido simbólico, pero pueden suponer una diferencia para muchas personas que fueron víctimas del nazismo y que ahora viven en la pobreza".
En el marco de este programa, la OIM se hizo también cargo de las demandas de no judíos residentes en cualquier país del mundo (excepto en Polonia, Rusia, Bielorrusia, Ucrania y República Checa), en particular de gitanos centroeuropeos de las etnias roma y sinti.
Asimismo, fueron resueltos los casos de homosexuales y ciudadanos de distintos países de Europa oriental, especialmente de las ex repúblicas de Yugoslavia y Checoslovaquia, y de Rumania, quienes eran considerados como seres inferiores por el régimen de Adolfo Hitler.
Las demandas de los judíos que estuvieron en campos de concentración y fueron reducidos a la esclavitud han sido tratadas de manera separada por asociaciones judías.
El programa fue financiado a partes iguales por el Gobierno federal alemán e industrias que utilizaron el trabajo forzado durante la II Guerra Mundial.
Hans-Otto Brautigam, director de la Fundación "Memoria, Responsabilidad y Futuro", creada por el Gobierno alemán para dirigir el conjunto de programas de compensación de las víctimas del nazismo, declaró que "estos pagos no sólo implican dinero, sino el reconocimiento por parte de Alemania del inmenso sufrimiento que provocó durante esa conflagración".
Sostuvo que ese capítulo de la historia "nunca se cerrará desde un punto de vista político y moral", tras enfatizar que "la presente y futuras generaciones deben mantener esos trágicos hechos en la memoria" para evitar que ocurran nuevamente.
La Fundación alemana ha distribuido un total de 4.184 millones de euros entre siete organizaciones encargadas de estos programas de compensación para el pago a más de 1,5 millones de beneficiarios.
Un pequeño número de casos sigue pendiente debido a que la víctima ha fallecido y sus herederos deben ser ubicados.
La OIM se apresta a repetir la exitosa experiencia de este programa en Irak, donde se ayudará a retornar a ese país a las personas que huyeron durante los años de dictadura de Sadam Husein.
"Sólo en circunstancias excepcionales se ofrecerán compensaciones", indicó un representante de la OIM, que indicó que en el futuro podría pensarse en aplicar la misma estrategia para el caso de la diáspora palestina. (EFE)