Oposición uzbeka cifró en 745 los muertos tras disturbios en Andizhán y Pajtabad
"Se irán sucediendo sublevaciones locales que las autoridades aplastarán con toda crueldad", anticipó la líder del partido de los campesinos libres.
"Se irán sucediendo sublevaciones locales que las autoridades aplastarán con toda crueldad", anticipó la líder del partido de los campesinos libres.
La líder del partido opositor uzbeko "Ozod Dejkonlar" (Campesinos Libres), Nigara Jidoyatola, dijo que por el momento han muerto 745 personas en los incidentes registrados en el sur del país y agregó que "aún no se ha terminado de contar víctimas".
La dirigenta política precisó, en una entrevista publicada por el diario ruso Izvestia, que 542 personas murieron en la ciudad de Andizhán, donde estallaron los disturbios, y en la vecina Pajtabad fallecieron 203, entre ellos mujeres y niños.
Jidoyatola indicó que Andizhán no fue la primera ciudad donde se produjo una sublevación y recuerda que el 29 de marzo pasado en Dzhizak se produjeron incidentes cuando las autoridades intentaron quitar la tierra a los campesinos.
Según la opositora uzbeka, cuyo partido no es reconocido por las autoridades, la situación parecerá tranquila durante la próxima semana, mientras "la gente entierra a sus muertos".
Luego, vaticina, "en el valle (de Ferganá, compartido por Uzbekistán, Tayikistán y Kirguizistán) se irán sucediendo sublevaciones locales que las autoridades aplastarán con toda crueldad".
Jidoyatola señaló que no considera fundamentalistas islámicos a los integrantes del grupo Akromia, a quienes las autoridades acusan de haber provocado los disturbios.
"Son jóvenes normales y corrientes, entusiasmados por el libro 'Momento de la verdad', que fue escrito a mediados de los 90 por Akrom Yuldáshev y muestra una utopía social con tintes religiosos", afirmó.
Según Nigara Jidoyatola, las autoridades "vieron en esos ideales utópicos una amenaza para la seguridad nacional, encarcelaron al autor del libro -que lleva ocho años en prisión, condenado primero por posesión de drogas y luego por terrorismo- y después arremetieron contra sus lectores".
En tanto, el diario uzbeko Jalk suzi (La palabra del pueblo), órgano oficial del Parlamento y el Gobierno, calificó los sucesos de la semana pasada en el sur del país como una "acción planificada meticulosamente durante meses a fin de derrocar el régimen constitucional en Uzbekistán".
El periódico recuerda la "concentración de militantes radicales armados que se detectó en las fronteras de Kirguizistán y Tayikistán con Uzbekistán". (EFE)