En las conversaciones se decidió establecer este consejo, que estará integrado por entre 120 y 200 personas y cuya composición habrá que ultimar en Bonn, según fuentes de las delegaciones.
Para ello, se ha creado un comité de 12 miembros -cinco de la Alianza del Norte, cinco de la delegación de Roma, uno del Grupo de Chipre y uno del Grupo de Peshawar- que deberá fijar la composición de este consejo.
Una vez nombrado, el grupo se reunirá en suelo afgano y decidirá sobre la composición de la administración interina que estará formada por entre 15 y 20 personas.
A su vez, esta administración tomaría las riendas del país hasta la primavera del hemisferio norte, cuando se convocará la Loya Jirga- la gran asamblea tribal- que elegirá un gobierno de transición y un consejo supremo que haría las funciones de parlamento.
El objetivo es que este gobierno dirija el país por unos dos años, hasta que esté listo para celebrar elecciones libres.
Fuentes del Grupo de Roma, formado por representantes del ex-rey Mohamed Zahir Shah, indicaron a EFE que estarían en principio dispuestos a que el Consejo Nacional se reúna en suelo afgano, siempre y cuando lo haga en una zona neutral o desmilitarizada.
Por su parte, los representantes de la Alianza del Norte prefieren que la reunión se celebre en Kabul y no descartan que para garantizar la seguridad de los delegados tengan que pedir a la ONU respaldo a la hora de poner en marcha un dispositivo de seguridad.
En cuanto al espinoso tema del establecimiento de una fuerza multinacional que acompañe el proceso de pacificación del país, la Alianza del Norte, en principio reacia a ello, parece estar dispuesta a ceder a las peticiones internacionales.
Yunis Qanuni, el jefe de esta delegación y ministro del Interior del gobierno de Burhanudin Rabaní, dijo que su grupo estaría dispuesto a aceptar una fuerza multinacional, siempre y cuando forme parte del "paquete" completo sobre el futuro de Afganistán.
Como solución de compromiso se baraja la posibilidad que la fuerza multinacional sólo esté presente en las zonas más conflictivas del país, como podría ser Kunduz o Kandahar, y en las principales arterias del país.
El ministro de Exteriores del gobierno de Rabaní, Abdulá Abdulá, ha insistido en que la Alianza del Norte preferiría que la fuerza de seguridad esté integrada por afganos, pero en declaraciones desde Kabul dejó entrever flexibilidad en esta cuestión.
Durante la tercera jornada de conversaciones, se celebrará también en Bonn un encuentro de la sociedad civil afgana en el exilio, a la que asistirá la ex-comisaria de la Unión Europea para los Derechos Humanos, Emma Bonino.
Ex rey Zahir regresará a Kabul cuando se formalice acuerdo
El ex rey afgano Zahir Shah regresará a Kabul inmediatamente después de que las cuatro delegaciones que negocian en Bonn el futuro político de Afganistán alcancen un acuerdo para la transición de poder.
"Si las negociaciones avanzan como hasta ahora y para el sábado ya hay configurado un ejecutivo y un legislativo interino, el rey podrá regresar a su país al día siguiente si así lo considera oportuno", declaró a Ishaq Nadiri, miembro de la delegación enviada por el ex monarca a la conferencia de Bonn.
Nadiri precisó que lo única razón que podría retrasar, en caso de acuerdo, el retorno de Zahir Shah, sería de logística, ya que su vieja residencia ya no existe. (EFE)