El jefe del Gobierno británico, Tony Blair, reiteró en Bagdad el compromiso de Reino Unido para apoyar la consolidación de la democracia en Irak, e insistió en que las elecciones en el país árabe deben celebrarse en la fecha estipulada, es decir el 30 de enero de 2005.
En una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro interino iraquí, Iyad Alaui, el premier instó a las fuerzas de seguridad del país árabe a intensificar su cooperación con las tropas multinacionales para restablecer la seguridad en Irak.
El político laborista denunció que "hay personas que intentan sembrar el terror e impedir la marcha hacia la democracia", pero aseveró que Londres, Washington y también las Naciones Unidas (ONU) "se comprometen a apoyar la celebración de las elecciones a tiempo".
"Si Irak se convierte en un país democrático y si derrotamos a la insurgencia y a la violencia, esto significará un golpe al terrorismo en todo el mundo. En este caso Reino Unido estará más segura porque la seguridad en Irak significa seguridad para Reino Unido", enfatizó Blair.
En tanto, Alaui reiteró que la lucha contra la subversión es una prioridad para la administración interina, que respalda Estados Unidos, "en favor de la democracia y la libertad no sólo para Irak sino para toda la región".
"El día en que desaparecerán la violencia y el terror llegará en el futuro próximo", anticipó el primer ministro de la nación mesopotámica.
Alaui también elogió la formación de las fuerzas de seguridad iraquíes, aunque reiteró que su país aún necesita la ayuda de las tropas extranjeras para restablecer la seguridad en el país.
Tony Blair llegó este martes a Irak en una visita que no fue anunciada, tras lo cual se reunió con Alaui en la resguardada "zona verde" de Bagdad, donde se ubican las embajadas de Estados Unidos y Reino Unido, así como instalaciones del Gobierno provisional. (EFE)