Miles de personas salieron a las calles de Bagdad en una manifestación convocada para conmemorar el segundo aniversario de la caída de Sadam Husein y en la que una de las peticiones más escuchadas fue "el fin de la ocupación".
La marcha, organizada por grupos sunitas y el clérigo radical chiita Muqtada Al Sadr, concluyó en la Plaza Firdous, donde el derribo de una estatua del ex líder iraquí simbolizó hace dos años el derrocamiento del antiguo régimen.
En esa misma plaza, un grupo de manifestantes quemó efigies del presidente estadounidense, Georges W.Bush, el primer ministro británico, Tony Blair, y Sadam Husein.
"No a la ocupación" y "No hay más Dios que Alá y Estados Unidos es el enemigo de Dios" corearon los manifestantes, muchos de los cuales enarbolaban banderas verdes del Islam y la enseña nacional de Irak, roja, negra y blanca.
Los participantes también exigieron que se acelere el juicio contra Sadam Husein, al grito de "Muerte a Sadam", y pidieron que se mida con el mismo rasero al ex presidente iraquí y a "los ocupantes norteamericanos".
"No a Sadam, No a Estados Unidos, Sí a un gobierno legitimo", fue otra de las consignas más repetidas por los manifestantes.
"La retirada de Siria de Líbano debe ser el paso previo a la de Estados Unidos de Irak", se podía leer en una de las pancartas.
"Queremos que el nuevo gobierno libere a los detenidos, combata el desempleo y restaure la seguridad", dijo Abdel Hadi Darayi, uno de los principales asesores de Muqtada Al Sadr en Bagdad, mientras participaba en la protesta.
La manifestación fue la más multitudinaria que se registra en la capital desde las elecciones del 30 de enero y se desarrolló en paralelo a las celebradas en otras ciudades, como Ramadi, al oeste de Bagdad y bastión de la insurgencia sunita.
El ambiente había sido caldeado el viernes tanto por los clérigos afines a Muqtada Al Sadr y por las autoridades religiosas sunitas, que aprovecharon la plegaria del viernes santo musulmán para pedir desde las mezquitas el fin de la ocupación estadounidense.
"La causa del terror en el país es la presencia de las tropas norteamericanas" proclamó el viernes desde el púlpito Harith Al Dari, secretario general de la Asociación de Sabios Islámicos, órgano religioso de la minoría sunita.
Tras haber ocupado tradicionalmente el poder político en Bagdad, los sunitas se ven ahora apartados de los círculos de gobierno por los mayoritarios chiitas, sus rivales históricos y que ganaron las elecciones.
Muchos sectores de esa minoría se sienten marginados desde la ocupación del país norteamericano, que para ellos ha traído"antes terrorismo que democracia". (EFE)