La milicia de Al Sadr seguirá custodiando la mezquita de Nayaf
Pese a la petición del gobierno interino y a los ataques militares estadounidenses, los rebeldes chiitas siguen manteniendo en su poder el templo de la ciudad santa iraquí.
Pese a la petición del gobierno interino y a los ataques militares estadounidenses, los rebeldes chiitas siguen manteniendo en su poder el templo de la ciudad santa iraquí.
La milicia leal al clérigo radical chiita Muqtada al Sadr seguirá protegiendo la gran mezquita de Nayaf después de que se complete el traspaso de su custodia a las autoridades religiosas encabezadas por el ayatolá Ali Sistani.
Así de claro fue este sábado Ahmad al Shibani, el portavoz político de Al Sadr y comandante del Ejército del Mahdi, cuando las dos partes se disponían a reunirse de nuevo para ultimar los detalles sobre la cesión del control del mausoleo, epicentro de la crisis de Nayaf.
"El Ejército del Mahdi continuará defendiendo el santuario y también Nayaf, pues es la ciudad santa", afirmó Al Shibani en declaraciones a la prensa.
La retirada de la milicia de esa localidad y su desarme son las dos principales peticiones hechas a los rebeldes chiitas por el Gobierno interino del primer ministro Iyad Alaui, que además quiere que el Ejercito del Mahdi se transforme en una organización política.
A su vez, el portavoz del clérigo radical advirtió de que "a los estadounidenses no se les permitirá estar en Nayaf".
Al Shibani expresó su confianza en que el traspaso de la custodia del mausoleo del imán Ali ben Taleb a las autoridades religiosas chiitas, sea la solución a la crisis.
No obstante, añadió que "el gobierno de Alaui debe perseguir una solución pacifica, no militar para el beneficio de los (norte)americanos".
Al Shibani, sin embargo, no precisó cuando podría formalizarse el traspaso del mausoleo, sagrado para los chiitas de todo el mundo.
"Es natural que el ayatolá Sistani lo acepte", matizó el portavoz de Al Sadr.
Las negociaciones para el traspaso del mausoleo del imán Alí comenzaron el viernes, horas después del contundente ataque lanzado por las fuerzas de Estados Unidos sobre las posiciones de la milicia.
El ayatolá Alí Sistani, el líder religioso chiita con mayor prestigio, abandonó Irak hace algo más de dos semanas para viajar a Londres, donde días atrás fue sometido a una intervención quirúrgica a causa de una dolencia en el corazón.
Otro de los cinco consejeros del clérigo rebelde, el jeque Ali al Smeisim, aclaró este sábado que las llaves de la gran mezquita de Nayaf continuaban en poder del Ejército del Mahdi, el grupo armado creado y dirigido por Al Sadr.
"El ayatolá Sistani ha puesto condiciones para aceptar las llaves por medio de sus representantes en Nayaf", preció el jeque Al Smeisin.
En el mausoleo se guardan documentos antiguos, oro, joyas y otros objetos considerados de gran valor para la comunidad chiita.
El jeque Al Smeisin explicó que antes de aceptar las llaves, los representantes del ayatolá Sistani quieren inspeccionar el mausoleo con el fin de comprobar que esos tesoros no han desaparecido y que la milicia ha abandonado el santuario.
Unas horas antes, el portavoz político de Al Sadr, había afirmado que las llaves de la mezquita habían sido entregadas a los ayudantes del ayatolá Sistani en Nayaf.
No obstante, los milicianos chiitas permanecen el santuario de Nayaf a pesar del ultimátum dado el pasado jueves por Iyad Alaui, quién después descartó que en sus planes para acabar con la crisis, tenga cabida ordenar un asalto al mausoleo.
También el Ministerio del Interior había asegurado el viernes que la Policía iraquí se había hecho con el control del mausoleo sin necesidad de emplear la fuerza, pero la versión oficial fue desmentida poco después, de manera categórica, por los leales del clérigo rebelde.
Los enfrentamientos en Nayaf estallaron el pasado 5 agosto, casi dos meses después de que el Ejército del Mahdhi y las fuerzas de Estados Unidos pactaran una tregua para poner fin a dos meses de cruenta lucha.
Hasta el mediodía de este sábado, la situación en Nayaf, era de relativa calma, aunque a primeras horas de mañana los residentes escucharon al menos tres fuertes explosiones.
Durante las últimas 48 horas, al menos 98 iraquíes murieron y 75 resultaron heridos en esa ciudad, según fuentes del Ministerio de Sanidad iraquí. (EFE)