Al menos 13 policías iraquíes murieron en dos ataques de la insurgencia
Rebeldes atacaron una comisaría y un puesto de seguridad en la ciudad de Tikrit, cuna del derrocado presidente Sadam Husein.
Rebeldes atacaron una comisaría y un puesto de seguridad en la ciudad de Tikrit, cuna del derrocado presidente Sadam Husein.
Dos ataques de rebeldes en la zona sur de la ciudad de Tikrit, 200 kilómetros al norte de Bagdad, provocaron la muerte al menos 13 policías iraquíes, según confirmaron fuentes de seguridad locales.
Los atentados, en los que otros tres policiales resultaron heridos, tuvieron como blancos una comisaría y un puesto de control en la localidad de Al Kashifin, a 15 kilómetros de Tikrit, ciudad natal del depuesto presidente iraquí Sadam Husein, explicaron las fuentes.
Los atacantes utilizaron fusiles "Kalashnikov" y lanzagranadas "RBG".
Sin embargo, la policía local no confirmó una información facilitada por testigos al canal de televisión Al Jazeera, según la cual otros cuatro policías perdieron la vida en un ataque similar contra la comisaria de la localidad de Ishaqi, 80 kilómetros al norte de la capital iraquí.
En los últimos meses, grupos insurgentes han perpetrado numerosos ataques con autobombas y otros artefactos explosivos contra comisarias y caravanas de la policía iraquí, a cuyos efectivos acusan de colaborar con las "fuerzas de ocupación".
Los nuevos atentados se produjeron pocas horas después de que el líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, pidiera a los iraquíes que boicotearan las elecciones del 30 de enero y ataquen a quienes colaboren con los "ocupantes" de Irak. (EFE)