Gobierno interino declaró estado de Emergencia en Irak
La escalada de violencia de los últimos días llevó a las autoridades del país mesopotámico a aplicar la ley marcial por 60 días.
La escalada de violencia de los últimos días llevó a las autoridades del país mesopotámico a aplicar la ley marcial por 60 días.
El Gobierno interno iraquí declaró la imposición en el país del estado de emergencia por 60 días con el objetivo de frenar la actual oleada de violencia, que ha cobrado la vida de miles de personas en los últimos meses.
El anuncio fue hecho por el portavoz oficial del Ejecutivo provisional, Thamer Hassan Al Naquib, quien aseguró que la medida afectará a 18 provincias iraquíes, a excepción de las tres kurdas, Sulaimaniya, Erbil y Dhuk.
El funcionario indicó que el primer ministro interino, Iyad Alawi, ofrecerá el lunes 8 de noviembre una conferencia de prensa para explicar los motivos que han obligado a tomar esta decisión restrictiva.
"El Gobierno iraquí ha agotado los caminos para integrar a todas las partes en el proceso político. Por ello, hemos decidido declarar el estado de emergencia en todo Irak, excepto en territorio kurdo", informó el portavoz en un comunicado.
Agregó que la decisión se tomó de acuerdo con "el protocolo de seguridad nacional de 2004", que permite a las autoridades iraquíes aplicar la ley de emergencia cuando lo consideren necesario.
La ley marcial autoriza al Gobierno y a las fuerzas de seguridad iraquíes a detener y encarcelar a aquellos sospechosos de constituir una amenaza para la seguridad y la estabilidad en el país.
Además, el Ejército y la policía podrán registrar sin previo aviso lugares públicos y privados, así como cercar áreas y localidades conflictivas para restablecer la seguridad.
Esta es la primera vez que se declara el estado de emergencia en Irak desde la caída del depuesto presidente iraquí, Sadam Husein, en abril de 2003.
El anuncio de la medida coincide con los preparativos de la mayor operación militar estadounidense contra las conflictivas ciudades de Faluya y Ramadi, ubicadas ambas en la provincia de Al Anbar, foco constante de combates entre los insurgentes y los soldados de Estados Unidos.
Una veintena de agentes de la policía murieron este domingo en dos ataques coordinados de la insurgencia en el oeste de Irak, un día después que 34 personas perdieran la vida en la explosión de un coche bomba en la ciudad de Samarra, en el denominado "triángulo sunita". (EFE)