El ministro británico de Relaciones Exteriores, Jack Straw, viajó al norte de Irak para reunirse con líderes kurdos, informó la cancillería en Londres. El viaje, no anunciado previamente, se produce cuando continúa la crisis por el secuestro del ingeniero británico Kenneth Bigley, capturado por un grupo de extremistas el pasado 16 de septiembre de su domicilio de Bagdad.
Un portavoz de su Ministerio indicó que Straw permanecerá en la región "varios días", pero declinó dar más detalles de la visita por razones de seguridad.
Según los medios de comunicación británicos, Straw podría analizar con los kurdos la situación de seguridad en el país árabe, tras los reciente atentados contra las tropas de la coalición que encabeza Estados Unidos, y la preparación de las próximas elecciones, previstas para enero.
La región kurda del norte de Irak, que históricamente ha gozado de un cierto grado de autonomía, es uno de los principales apoyos de la coalición anglo-estadounidense en el conflicto iraquí.
Los kurdos sufrieron especialmente bajo el régimen del depuesto presidente Sadam Husein, quien llegó a atacar poblaciones de la región con armas químicas.
Los captores de Bigley exigieron la liberación de reclusas de las cárceles iraquíes a cambio de la puesta en libertad de los secuestrados, petición que fue rechazada por las autoridades estadounidenses.
Los otros dos rehenes capturados con Bigley, los estadounidenses Eugene Armstrong y Jack Hensley, fueron decapitados.
Según el hermano del rehén británico, Bigley podría haber sido entregado ahora a otro grupo, que estaría dispuesto a canjearlo por dinero. (EFE)