Al menos 15 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes fallecieron en dos atentados registrados este sábado en dos ciudades ubicadas al norte y al oeste de Bagdad. En el hecho más sangriento, 10 policías murieron y otros 40 resultaron heridos en un atentado suicida con autobomba contra un centro de reclutamiento en la ciudad de Baghdadi (unos 200 kilómetros al oeste de la capital).
"Diez policías murieron y otros 40 resultaron heridos en el atentado cometido por un kamikaze que hizo estallar su autobomba en la entrada de la Academia de Policía", declaró el general Mojtaba Ahmed Mohamed al Hiti, jefe de la Policía de la cercana ciudad de Hit.
Según esta fuente, el automóvil, un Chevrolet Caprice, estalló a las 07:30 hora local (las 04:30 GMT), cuando los policías se agolpaban en la puerta para participar en un curso de formación en la Academia de Policía de la ciudad.
El primer balance del atentado comunicado por una fuente policial de la ciudad de Ramadi (100 kilómetros al oeste de Bagdad), capital de la provincia rebelde de Al Anbar, hablaba de ocho muertos y 40 heridos.
Un portavoz militar estadounidense dijo que el atentado se produjo a "algunos centenares de metros de una base de los marines". El teniente Lyle Gilbert confirmó que 10 policías murieron en el ataque, pero sólo señaló cinco heridos iraquíes. También explicó que el atentado no había causado víctimas entre sus hombres.
Por otra parte, fuentes policiales y médicas de Ramadi afirmaron que seis iraquíes fallecieron y otros seis resultaron heridos en unos enfrentamientos nocturnos entre rebeldes y fuerzas estadounidenses en la ciudad.
El capitán Ghassan Dlimi señaló que los enfrentamientos tuvieron lugar en varios barrios, sin poder precisar si las víctimas eran hombres armados o civiles.
En el hospital, el doctor Mohamed al Hadithi reveló que el centro recibió cuatro cadáveres e ingresó seis heridos sin precisar tampoco si eran rebeldes o civiles.
Atentado en Eshaqi
En tanto, en El Eshaqi (unos 70 kilómetros al norte de Bagdad), al menos cinco agentes de la Guardia Nacional iraquí murieron este sábado cuando un suicida hizo explotar un autobomba en un control de carreteras.
Según dijeron fuentes de la policía iraquí, el suicida condujo el vehículo hasta el control y, cuando estaba junto a los agentes encargados de inspeccionarlos, detonó la carga que llevaba.
El impacto dejó a cinco agentes muertos y seis más heridos, además de numerosos civiles, cuyo número las fuentes no precisaron.
Por otra parte, varios proyectiles de mortero cayeron dentro de la Zona Verde, el recinto mejor resguardado de Bagdad allí están la embajada estadounidense y las principales oficinas gubernamentales-, y levantaron densas columnas de humo, dijeron testigos presenciales.
El Ministerio del Interior iraquí descartó que los morteros hayan causado muertos o heridos. (Agencias)