Israel volvió a atacar la infraestructura de Irán la noche del sábado, tras una jornada en la que continuaron los bombardeos en la región, pese al anuncio de Teherán de que dejaría de atacar a los países del golfo Pérsico si no lo agreden desde allí.
Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, prometió que golpeará duro a la República Islámica, presumiendo que hasta ahora, sus tropas lo están haciendo "muy bien" y con un resultado "asombroso".
"Hemos eliminado 42 buques de la Marina (iraní), algunos de ellos muy grandes, en tres días. Ese fue el fin de la Marina. También hemos eliminado su fuerza aérea, hemos eliminado sus comunicaciones", manifestó este sábado.
Además, Israel lanzó una fuerte ofensiva en el este de Líbano para buscar pistas de un piloto desaparecido hace 40 años, una incursión que dejó 41 libaneses muertos y 40 heridos.
Netanyahu amenaza que ataques continuarán "con toda la fuerza"
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que Israel continuará con su ofensiva contra Irán "con toda la fuerza" y que está cambiando "el rostro de Medio Oriente".
"Hemos convertido a Israel en una potencia regional", dijo durante una conferencia emitida al término del sabbat, en la que garantizó que a los miembros del régimen iraní que depongan las armas no les ocurrirá nada.
Esta noche, el Ejército israelí anunció que ha iniciado una "amplia ola de ataques" contra "infraestructura del régimen" iraní en Teherán.
El vocero de esa institución, Effie Defrin, afirmó que la siguiente fase de la ofensiva de Israel ha comenzado con el ataque a más "sitios clave", como fábricas de materiales explosivos para ojivas de misiles balísticos, plantas de producción de motores para los proyectiles y "un complejo utilizado para la investigación, desarrollo, ensamblaje y producción de misiles de crucero avanzados".
Anteriormente, había anunciado una nueva oleada de ataques contra "infraestructura del régimen" iraní en las ciudades de Teherán e Isfahán, incluidos búnkeres militares con misiles y lanzaderas en los que operaban "cientos de agentes del régimen", entre ellos "altos cargos", según dos comunicados castrenses.
Irán dice que no atacará más a sus vecinos, pero sigue golpeando en el Golfo
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó este sábado que su país ha decidido poner fin a los ataques contra los países vecinos, a menos que sea atacado desde esos territorios.
No obstante, casi al mismo tiempo que se emitió el mensaje, la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó de otra "oleada de ataques con misiles y drones contra Baréin y Catar", y las autoridades de Emiratos Árabes Unidos también informaron de agresiones en su contra.
Figuras ultraconservadoras como el parlamentario Hamid Rasei o el medio Rajanews reaccionaron con críticas y llamaron a poner fin cuanto antes el consejo provisional de liderazgo, del que forma parte Pezeshkian junto con otros dos miembros, y que dirige el país tras la muerte de Ali Jameneí.
Tras las palabras del presidente iraní, Emiratos Árabes Unidos repelió varios ataques con misiles contra su territorio, y su presidente, Mohamed bin Zayed, advirtió "a los enemigos" de su país que no se "engañen" por las apariencias y entiendan que "no es una presa fácil".
La embajada de los EE.UU en Bagdad también fue atacada con cohetes de origen desconocido, que fueron repelidos por el sistema de defensa aérea de la legación.
El impacto en los civiles: más de mil muertos y terror constante en Irán
Según Teherán, al menos 1.332 civiles iraníes han muerto en el conflicto, mientras que los ataques iraníes a Israel han dejado por lo menos diez muertos, en unas cifras provisorias debido a las restricciones de acceso, la interrupción casi total de internet y las dificultades para la verificación independiente sobre el terreno.
Mientras que los ciudadanos israelíes están acostumbrados a huir a refugios subterráneos cuando hay riesgo de ataques, en Irán no existe un sistema de alertas de bombardeos ni refugios antiaéreos para protegerse, lo que mantiene en vilo a sus habitantes.
Los muertos en Líbano llegan a 294
En paralelo, el balance de muertos por la campaña de bombardeos israelíes contra el Líbano se eleva ya a 294 desde su inicio el lunes, y el de heridos supera el millar, después de que un único incidente ocurrido de madrugada en el este del país causó 41 fallecimientos.
El número de víctimas ha subido significativamente tras una incursión israelí con helicópteros en la localidad oriental de Nabi Chit, según la versión del Estado hebreo, para tratar de obtener pistas sobre el paradero de su piloto Ron Arad, desaparecido desde 1986.
El apoyo aéreo a la incursión consistió en intensos bombardeos contra Nabi Chit y las aldeas cercanas, que causaron al menos 41 muertos y 40 heridos, según el último balance ofrecido por el Centro de Operaciones de Emergencia.