Israelíes podrán entrar a la franja de Gaza, pero sin enseres
El general a cargo de la zona moderó la restricción de ingreso, pero mantuvo medidas que buscan evitar enfrentamientos con los colonos judíos.
El general a cargo de la zona moderó la restricción de ingreso, pero mantuvo medidas que buscan evitar enfrentamientos con los colonos judíos.
Las autoridades militares de la franja de Gaza que es ocupada por asentamientos judíos permitirán nuevamente, desde este viernes, el acceso a ciudadanos israelíes a la zona, pero "con lo que llevan puesto encima", sin ningún tipo de enseres.
Esta restricción tiene por objeto impedir que extremistas judíos, en solidaridad con los colonos de esos asentamientos, quieran introducir equipos para preparar la resistencia contra su desalojo, por ley, en agosto próximo.
El comandante de la región militar del sur, general Dan Harel, de común acuerdo con las autoridades policiales que operan entre los 8.000 habitantes de los asentamientos, levantó la prohibición de ingreso a Gaza para ciudadanos israelíes, que había impuesto en la víspera.
La prohibición fue repudiada enérgicamente por el Concejo de los Asentamientos de Judea y Samaria, y de Gaza (Yesha), que exigió levantar esa medida y restablecer la libertad de movimiento después de una reunión de emergencia celebrada a última hora del pasado jueves.
"Si la orden no es levantada, el Concejo -dice en un comunicado- comenzará de inmediato los preparativos para la 'Operación de ayuda a nuestros heroicos hermanos', y llevará masas de personas a Gush Katif", alusión al bloque de asentamientos del sur de Gaza.
También se espera que Harel establezca restricciones para los israelíes que deseen entrar en la franja de Gaza, con dirección a ninguno de los 21 asentamientos, que serán desmantelados y demolidos a partir del 15 de agosto, de acuerdo con el plan del primer ministro Ariel Sharon.
La prohibición estuvo en vigencia durante 24 horas, en cuyo transcurso efectivos policiales y militares expulsaron a 160 extremistas concentrados en un hotel abandonado del asentamiento Nevé Dekalim, para resistir esa evacuación.
Oficiales militares dijeron a la prensa que la prohibición impuesta por el general Harel fue levantada para asegurar "la calidad de vida para los residentes de los asentamientos de Gush Katif, que no son delincuentes", a diferencia de los extremistas expulsados por violar el orden y la ley. (EFE)