Policía israelí desalojó hotel copado por extremistas judíos
Cerca de 200 activistas de derecha fueron sacados desde un edificio de Gush Katif, territorio que fue declarado "zona militar cerrada".
Cerca de 200 activistas de derecha fueron sacados desde un edificio de Gush Katif, territorio que fue declarado "zona militar cerrada".
Fuerzas especiales de la policía de Israel completaron la operación de desalojo del hotel en el bloque de asentamientos de Gush Katif, en el cual se encontraban atrincherados cerca de 200 activistas de la derecha israelí, entre ellos jóvenes y mujeres, y también familias enteras con bebés.
Al grito de "judíos no expulsan a judíos" los últimos activistas contra el "Plan de Desconexión", un grupo de mujeres del asentamiento de Kufar Darrom, en el centro de la franja palestina de Gaza, salieron del inmueble.
Se trata de colonos judíos y opositores a la iniciativa del primer ministro Ariel Sharon, que prevé el retiro de los asentamientos desde los territorios ocupados.
Algunos de los activistas salieron del edificio voluntariamente mientras que otros debieron ser arrastrados por los agentes de la policía, que registraron habitación por habitación.
Al parecer, los colonos acordaron con las autoridades israelíes que no se resistirán con violencia a su desalojo. Unos 2.000 agentes policiales rodearon desde la mañana de este jueves el hotel, de 140 habitaciones, donde se concentran los activistas desde hace varias semanas.
Las fuerzas israelíes introdujeron, en algunos casos por la fuerza, a los activistas en dos autobuses colocados en la cercanía para trasladar a los colonos detenidos. Además, agentes fotografiaron todos los movimientos de los efectivos, con el fin de documentar la operación.
Dan Harel, comandante de la zona militar sur del Ejército israelí, expresó su satisfacción con la operación de evacuación que "se ejecuta de acuerdo a los planes" y en la que no se han registrado víctimas.
"Se trata de violadores de la ley y les trataremos como corresponde", agregó.
La operación se desarrolló poco después de que el gobierno israelí ordenara a las autoridades militares que prohíban a los ciudadanos israelíes la entrada a Gaza.
El objetivo es impedir que más militantes de la derecha, que impugnan el Plan de Desconexión de ese territorio palestino ocupado, entren en la franja para ayudar a los colonos a resistir el desalojo.
La medida es de hecho una declaración de los asentamientos como "zona militar cerrada", por lo que a ellos sólo podrán llegar los residentes fijos, previa autorización. (EFE)