Atentado explosivo en Beirut dejó cinco heridos
La deflagración de un vehículo cargado con explosivos el cinturón de industrial de la capital de Líbano causó importantes daños materiales en media docena de edificios.
La deflagración de un vehículo cargado con explosivos el cinturón de industrial de la capital de Líbano causó importantes daños materiales en media docena de edificios.
Al menos cinco personas resultaron heridas este sábado, al hacer explosión un autobomba junto a un inmueble del barrio cristiano de Dkwane, en la periferia noreste de Beirut, en el tercer atentado similar en 12 días.
El vehículo cargado de explosivos fue estacionado junto a una imprenta ubicada en la zona de Sad Bauchri, en el cinturón industrial de la capital, y la deflagración causó importantes daños materiales en media docena de edificios.
La Policía acordonó el área y equipos de bomberos trabajar para apagar el fuego, que se ha propagado por las plantas superiores de la imprenta y que asoma por las ventanas.
La explosión ha sido más potente que las dos ocurridas la semana pasada en sendos centros comerciales de barrios cristianos de Beirut, en las que murieron tres personas y más de quince resultaron heridas.
Escasos minutos después de la explosión, el líder opositor druso Walid Yumblat acusó al Gobierno y a los partidos pro sirios del supuesto atentado, que en su opinión forma parte de una campaña para tratar de demostrar que la salida de las tropas sirias del Líbano sumirá al país en el caos.
"Es obra de grupos remanentes de los servicios secretos sirios", que se retiraron de Beirut el pasado 18 de marzo tras 29 años en la capital libanesa, afirmó Yumblat.
En declaraciones a la cadena de televisión por satélite qatarí Al Jazeera, el líder druso descartó, sin embargo, que el país se encamine a una nueva guerra civil similar a la que se libró en el
Líbano entre 1975 y 1990.
"No es una campaña contra los cristianos. No se olviden que Hariri era musulmán. Es contra la oposición", subrayó Yumblat antes de volver a pedir la dimisión de los siete responsables de los servicios de Seguridad libaneses.
El Líbano vive inmerso en una aguda crisis política desde que el pasado 14 de febrero fuera asesinado en un atentado el ex primer ministro libanés Rafic Hariri.
La oposición responsabilizó de esa muerte a Siria y al poder pro sirio, e intensificó su campaña para exigir la salida de las tropas sirias desplegadas en el Líbano desde que en 1976 entraran con un mandato de la ONU para mediar en el conflicto fratricida.
La presión de los opositores, con el apoyo firme de la comunidad internacional, obligó al presidente sirio, Bachar al-Asad, a replegar sus tropas en el valle libanés de la Bekaa.
La crisis se agudizó el pasado jueves después de que la ONU divulgara un informe en el que culpaba a Siria de la inestabilidad que vivía Líbano en los meses previos al atentado de Hariri y sugería la formación de una comisión de investigación independiente internacional. (EFE)