El gobierno de Siria rechazó las acusaciones de la oposición libanesa que lo responsabilizó del asesinato del ex primer ministro de Líbano Rafic Hariri, que murió el pasado lunes junto a más de 10 personas en un atentado con auto bomba en Beirut.
El ministro de Información sirio, Mahdi Dajlala, consideró que las acusaciones "tienen como objetivo desviar la atención de los verdaderos autores, que son los enemigos de Líbano".
Dajlala, en una entrevista con la cadena televisiva árabe Al Jazeera, no precisó a quiénes acusa de ser "enemigos de Líbano", y coincidió con otros responsables sirios en que "el objetivo del atentado es desestabilizar" ese país de Medio Oriente.
El ministro también afirmó que Hariri "estaba a la cabeza de quienes favorecen el mantenimiento de relaciones distinguidas con Siria", y consideró que su muerte "es un día negro tanto para Siria y Líbano como para el mundo árabe".
Tras una reunión realizada la noche del lunes en la casa de Hariri en Beirut, los líderes de la oposición libanesa también exigieron la retirada de las tropas sirias del territorio libanés, y que Damasco principal árbitro de la política en Beirut- deje de intervenir en los asuntos de Líbano. (EFE)