Corea del Norte pidió retirar el Comando de Naciones Unidas para Corea, que lidera Estados Unidos, reemplazar el armisticio suscrito para poner fin a la Guerra de Corea (1950-53) por un nuevo tratado de paz y el fin de las sanciones a Pyongyang.
Así lo solicitó el embajador norcoreano ante la ONU, Sin Seon Ho, durante una conferencia de prensa en la que anunció la propuesta del régimen de Corea del Norte de firmar con sus vecinos del sur un mecanismo de paz que reemplace a ese armisticio.
Los gobiernos de Corea del Sur y de Corea del Norte permanecen técnicamente en guerra desde que el conflicto que les enfrentó en los años 50 del siglo pasado solo se cerrara con un alto el fuego en vez de con un tratado de paz.
El diplomático norcoreano acusó a Estados Unidos de oponerse a la firma de ese tratado de paz y al mismo tiempo propuso a la Casa Blanca retomar las conversaciones de alto nivel y que ponga fin a las sanciones económicas que impone al régimen.
El embajador Sin pidió también a la comunidad internacional que "si quieren paz" en la península de Corea haga caso omiso a las sanciones del Consejo de Seguridad a Corea del Norte por el lanzamiento de misiles y pruebas nucleares, que consideró "injustas" e "ilegales".
ONU no tiene papel en el Comando
Preguntado por la propuesta norcoreana, un portavoz de la ONU, Eduardo del Buey, dijo después ante la prensa que el organismo no tiene ningún papel en ese comando y dijo que el secretario general, Ban Ki-moon, estudiará las declaraciones del embajador Sin.
Ese comando tiene jurisdicción sobre la zona sur de la frontera intercoreana, está integrado por representantes de 16 países de la ONU que ayudaron a Corea del Sur en la guerra civil, y fue una de las partes que firmó el armisticio con el que terminó la contienda.
"El Comando de la ONU es en esencia el Comando de Estados Unidos (...) y debería disolverse porque su mera existencia tiene el riesgo potencial de terminar convirtiéndose en un arma de guerra", denunció el embajador norcoreano.
El representante de Corea del Norte reiteró varias veces que es EE.UU. y no su país quien aumenta las tensiones en la península de Corea y el resto de la región con sus operaciones militares con las Fuerzas Armadas de Corea del Sur, a las que calificó de "juegos de guerra".
El embajador dijo que las "hostilidades" de EE.UU. pueden terminar desembocando en una guerra "en cualquier momento" y advirtió que Corea del Norte "jamás renunciará" a su derecho a defenderse de cualquier amenaza exterior.
Así, reiteró que su país no pondrá fin a su programa nuclear mientras Estados Unidos no abandone su política "hostil" hacia Corea del Norte y disuelva definitivamente el Comando de Naciones Unidas, "el principal obstáculo" en las relaciones entre ambos países.