EE.UU. busca en Seúl una estrategia común ante Pyongyang
Un enviado de Washington encabeza una comitiva que busca que Corea del Sur apoyo para hacer que el régimen comunista del norte retome las conversaciones.
Un enviado de Washington encabeza una comitiva que busca que Corea del Sur apoyo para hacer que el régimen comunista del norte retome las conversaciones.
El subsecretario estadounidense de Estado, Christopher Hill, se reunió con el viceministro de Relaciones Exteriores surcoreano, Song Min-soon, para buscar una estrategia común que haga volver a Corea del Norte a la mesa de las negociaciones.
Según la agencia surcoreana Yonhap, los diplomáticos coincidieron en la necesidad de que China, único aliado de Corea del Norte en la región, ejerza un papel más activo a la hora de convencer al régimen norcoreano para que regrese a las conversaciones a seis bandas sobre su programa de armas nucleares.
Esta reunión en Seúl sigue a la reciente cumbre celebrada en Washington entre el presidente surcoreano, Roh Moo-hyun, y el estadounidense, George W. Bush, en la que ambos mandatarios reafirmaron su voluntad de seguir trabajando para lograr una solución pacífica a este conflicto.
Hill, quien llegó el miércoles para una visita de cinco días a Corea del Sur, manifestó además que el tema de los derechos humanos del régimen norcoreano será discutido cuando se reanuden los contactos bilaterales entre Pyongyang y Washington dentro del marco de las conversaciones a seis bandas.
Estas negociaciones (que incluyen a ambas Coreas, Japón, China, Rusia y EE.UU.) están estancadas desde junio pasado, cuando se celebró su tercera y última ronda, y después de que en septiembre del 2004 Pyongyang decidiera boicotear el proceso de diálogo.
Hill, jefe de la delegación de Estados Unidos en esas conversaciones, dijo a la prensa que el asunto de las violaciones de los derechos humanos en Corea del Norte preocupa a la comunidad internacional, por lo que Washington no silenciará el tema en sus contactos con Pyongyang.
Corea del Sur ha mostrado siempre mucha cautela sobre esta cuestión, pues no desea provocar un efecto negativo en sus delicados lazos con el Norte, ni desatar una reacción airada del régimen comunista que ponga más obstáculos si cabe a la solución del problema nuclear.
Pyongyang desechó en numerosas ocasiones las acusaciones sobre represión, ejecuciones, detenciones ilegales e internamiento de opositores en campos de concentración y, en cambio, señala que es Washington el "primer infractor" de derechos humanos en el mundo.
Mientras en Seúl se suceden los contactos bilaterales entre EE.UU. y Corea del Sur, en Pyongyang hoy se reunirá el ministro surcoreano de Unificación, Chung Dong-young, con el número dos del país comunista, Kim Young-nam.
Chung está en Pyongyang desde el martes para participar en las celebraciones que acoge hasta mañana la capital norcoreana con motivo del quinto aniversario de la cumbre del 15 de junio del 2000.
Esa histórica cumbre, en la que participaron el entonces presidente surcoreano, Kim Dae-jung, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-il, sentó las bases de la tímida apertura bilateral que ahora se pretende impulsar para ayudar a resolver la crisis derivada del programa nuclear norcoreano. (EFE)