Un nuevo escándalo se desató en Perú tras difundirse un video publicado en 2013 que muestra cómo una periodista japonesa ingresa a las famosas Líneas de Nazca guiada por un arqueólogo peruano.
Los medios locales difundieron las imágenes de la periodista caminando y recostándose al borde de la figura de El Colibrí, una de las más emblemáticas de Nazca.
La mujer, que no ha sido identificada, fue guiada por el arqueólogo peruano Mario Olaechea, quien tras la difusión de las imágenes fue despedido por el Ministerio de Cultura.
La ministra Diana Álvarez Calderón informó que lo denunciará penalmente por delito contra el patrimonio cultural, con lo que podía recibir una condena de hasta ocho años de cárcel.
Agregó que la Procuraduría del Ministerio también evalúa la denuncia que puede hacer contra la periodista japonesa que, según las imágenes, llega a acostarse entre las líneas que forman la pata de El Colibrí.
Álvarez Calderón confirmó que un equipo de la televisión japonesa fue autorizado en enero de 2013 para filmar las líneas, que son consideradas patrimonio cultural de la humanidad, en sobrevuelo, pero no para ingresar por tierra y caminar sobre ellas.
Aseguró, sin embargo, que la caminata del equipo de periodistas japoneses no causó daños a las líneas, porque ingresaron con unos zapatos especiales, pero consideró que eso no atenúa la gravedad de la acción.
La ministra anunció que su despacho preparó un plan para reforzar la seguridad en las Líneas de Nazca, con el uso de drones y motocicletas, además de vuelos permanentes de vigilancia.
Esta polémica estalla menos de un mes después de que un equipo de Greenpeace cometiera "un atentado" contra las líneas de Nazca, según lo calificó el Gobierno peruano, que denunció el hecho ante la Unesco.