El ex director general de la cadena estatal de radio y televisión británica BBC Greg Dyke, que dimitió el pasado enero por el "caso Kelly", acusó al primer ministro británico Tony Blair de ser un incompetente o un mentiroso en relación con la guerra en Irak.
La acusación aparece en las memorias del que fuera director general de la cadena publica británica, cuyo extracto publicó este domingo la prensa local.
Dyke renunció a su cargo después de que el juez Brian Hutton criticara duramente a la BBC y exonerara al Gobierno británico en su investigación sobre el suicidio del científico y experto en armas, David Kelly.
En opinión del carismático periodista, Blair "fue un incompetente y metió al Reino Unido en la guerra por un malentendido o mintió cuando dijo ante la Cámara de los Comunes que no sabía lo que significaba la alegación de los 45 minutos".
Dyke se refiere en su memorias al famoso informe sobre la amenaza de Sadam, que advertía de que Irak podía usar armas de destrucción masiva en 45 minutos, peligro que no ha podido ser verificado.
El antiguo jefe de la BBC responsabilizó al primer ministro de "echar los perros" a la cadena pública y tratar de amedrentar a ese medio por la cobertura de la guerra.
Dyke publicó una carta enviada al entonces presidente del consejo de gobernadores de la BBC, Gavyn Davies, quien también dimitió por el "caso Kelly", en la que Blair afirma: "parece que ha habido una ruptura de la separación entre la noticia y el comentario".
El ex director general señaló, asimismo, que el jefe del Gobierno forzó a su director de comunicaciones, Alastair Campbell, a dejar su puesto porque estaba "fuera de control" y "obsesionado" con su batalla para imponerse a la BBC.
David Kelly fue la fuente del periodista a través de la cual la BBC acusó al Gobierno de Blair de "inflar" un informe sobre la amenaza armamentística de Irak, a fin de justificar su invasión para derrocar a Sadam Husein.
Siete meses después de las críticas de Hutton contra la BBC, cuya noticia sobre Irak tildó de "infundada", Dyke ha publicado unas memorias en las que critica al primer ministro por intimidar a la corporación.
Un portavoz de Downing Street, residencia oficial del primer ministro británico, declinó pronunciarse sobre estas críticas y se limitó a decir que "Greg Dyke tiene derecho a tener su opinión", aunque "nosotros no la compartimos".
El pasado sábado, el autor de la controvertida noticia de la BBC, Andrew Gilligan, también advirtió de que la cadena pública corre el peligro de ser "intimidada" por el Gobierno tras las críticas de Hutton. (EFE)