El príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa, Camilla, harán este año su primera visita oficial juntos a ese país en un vuelo regular a fin de evitar nuevas críticas sobre el excesivo gasto de la monarquía británica.
El príncipe de Gales y la nueva duquesa de Cornualles serán los invitados del presidente de EE.UU., George W. Bush, y su esposa, Laura, y visitarán Washington y Nueva York.
Desde la muerte en accidente en París de la que fue su primera esposa, Diana de Gales, el heredero del trono británico ha estado en una sola ocasión en Estados Unidos: con motivo del funeral por el presidente Ronald Reagan.
Carlos tenía previsto ir en 2001, pero el viaje fue cancelado a raíz de los atentados terroristas del 11 de septiembre en aquel país.
Según el dominical The Sunday Telegraph, la decisión de viajar en vuelo de línea a Washington se debe a las críticas aparecidas en la prensa según las cuales sus últimos viajes oficiales al extranjero han costado al contribuyente británico más de 600.000 euros.
El viaje de Carlos en un avión fletado especialmente a Sri Lanka para visitar a los supervivientes del último tsunami, y luego a Australia y las islas Fiji antes de regresar a Londres vía Tokio, costó en total 554.700 euros.
Aunque Australia pagó una parte pequeña de la factura, el viaje, que en líneas regulares y clase business habría supuesto unos 13.000 euros, terminó costándole al fisco británico el equivalente a unos 427.000 euros.
Para acudir al funeral de Reagan, Carlos fletó un avión, que le costó 124.100 euros, señala el citado dominical, que compara ese viaje con el que hizo a Canadá su padre, el príncipe Felipe de Edimburgo, en compañía de algunos colaboradores, y que sólo costó 18.700 euros.
El diputado laborista Ian Davidson, ex miembro del comité parlamentario encargado de las cuentas públicas, calificó recientemente de "indefendible" el costo de los vuelos chárter del hijo de Isabel II.
La decisión de la pareja de utilizar un vuelo regular para su primer viaje a Estados Unidos es especialmente notable, según The Daily Telegraph, dado el miedo a volar que se atribuye a Camilla.
Sin embargo, puede servir para destacar la sencillez de la personalidad de la nueva esposa del príncipe de Gales de cara a Estados Unidos, donde la fallecida Diana es todavía recordada con emoción, dice el periódico. (EFE)