El primer ministro británico, Tony Blair, admitió este martes ante la Cámara de los Comunes que parece "cada vez más claro" que Sadam Husein no podía utilizar armas de destrucción masiva en el momento de la invasión anglo-estadounidense.
"Tengo que aceptarlo: a medida que han pasado los meses, parece cada vez más claro que en el momento de la invasión Sadam no tenía armas químicas o biológicas listas para ser desplegadas", dijo Blair, que defendió, en cualquier caso, que el mundo "está mejor y más seguro" sin Sadam.
En su declaración, Blair afirmó que "acepta por completo" el informe Butler sobre los errores de los servicios secretos sobre Irak, que lo exonera de una posible manipulación sobre los datos de inteligencia, y asumió su responsabilidad sobre posibles equivocaciones.
Añadió que ese documento ha dejado claro que hubo "buena fe" por parte del Gobierno y de las agencias de inteligencia pese a los fallos cometidos.
El informe Butler concluyó que hubo "serios defectos" en los datos de inteligencia recolectados sobre Irak, además de señalar que no había pruebas de una relación entre el derrocado régimen de Sadam Husein y la red terrorista Al Qaeda.
Desde 2002, Blair mantuvo que una guerra contra Irak estaba justificada por la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, pero este martes admitió que posiblemente esto no era así.
"He rebuscado mi conciencia, no con un espíritu de obstinación sino como una reconsideración genuina en vista de lo que sabemos hoy, para contestar a esa respuesta", afirmó Blair.
"Sean cuales sean los errores que ha encontrado el informe, cometidos de buena fe y de los que por supuesto admito la responsabilidad, no puedo decir con honestidad que piense que fue un error librarse de Sadam", agregó.
Según el primer ministro británico, "Irak, la región y todo el mundo es mejor y más seguro sin Sadam". (EFE)