Las víctimas de violación en Inglaterra y Gales deberán permitir a la policía, a partir de este lunes, analizar sus teléfonos celulares a fin de facilitar el proceso judicial.
A las denunciantes se les pedirá que rellenen formularios de consentimiento para autorizar a los agentes a acceder a los datos personales de su teléfono, como a los de las cuentas de e-mail, mensajes o fotografías.
La medida se ha adoptado después de que varios casos de violación y delitos sexuales graves no prosperasen tras haber salido a la luz información clave en esos procesos.
Ese cambio en la legislación ha generado polémica entre asociaciones de víctimas de delitos sexuales, que opinan que el acceso policial a información personal de sus móviles supone una intromisión en su intimidad.
La Asociación de Apoyo a las Víctimas -Victim Support- considera que la medida podría disuadirles a la hora de poner una denuncia, sin embargo, la policía y la fiscalía británica defienden que con los citados formularios se subsana un vacío legal que, hasta la fecha, estipulaba que los denunciantes y los testigos no podían ser forzados a entregar sus teléfonos móviles, notebooks, tablets o relojes "inteligentes".
Ante la controversia, el director de la Fiscalía Pública, Max Hill, aclaró que solamente se analizarán los dispositivos cuando la medida se justifique dentro de "una línea de investigación razonable" y que solamente se presentará ante un tribunal material relevante.