El papa Francisco se dirigió a los consagrados para recordarles que el camino a recorrer es el de "la obediencia" porque, de lo contrario, una vida religiosa "light" quedaría reducida a "una caricatura".
Francisco realizó estas declaraciones en una misa con motivo de la XIX Jornada Mundial de la Vida Consagrada y a la que asistieron miembros de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica.
"Jesús ha recorrido nuestro mismo camino para indicarnos la nueva vía, es decir, la vía nueva y viva, que es él mismo. Y para nosotros, consagrados, este es el único recorrido que en concreto y sin alternativa debemos recorres con alegría y esperanza", dijo Bergoglio.
El pontífice señaló que esta vía está marcada por "la obediencia" porque cristo no hizo su voluntad, sino la de su padre.
"Por eso, quien sigue a Jesús entra en el camino de la obediencia, acatando y haciendo suya la voluntad del Padre, incluso hasta la alienación y la humillación", aseveró.
También abordó la relación entre la regla y el carisma de los órganos religiosos y afirmó que "es posible adaptar las normas a los tiempos".
"A través del camino de la obediencia, se madura la sabiduría personal y comunitaria, y de este modo será posible también adaptar las reglas a los tiempos: la verdadera actualización es obra de la sabiduría, forjada en la docilidad y la obediencia".
Y añadió: "De este modo, el carisma de cada familia religiosa debe ser custodiado junto a la obediencia y a la sabiduría. Así estaremos protegidos de vivir nuestra consagración de manera 'light'".
Ello, según el pontífice argentino, evitará también que la consagración se vea reducida a "una caricatura de la vida religiosa, una caricatura con una oración sin encuentro, una vida fraterna sin comunión, una obediencia sin confianza y una caridad sin trascendencia".