Cardenal Ratzinger afirmó que no hay posibilidad de que el Papa renuncie
"Juan Pablo II realiza también su misión en el sufrimiento", aseguró el prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe.
"Juan Pablo II realiza también su misión en el sufrimiento", aseguró el prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe.
El cardenal alemán Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, descartó una eventual renuncia de Juan Pablo II al papado, precisando que también en el sufrimiento realiza su misión.
"Juan Pablo II realiza también su misión en el sufrimiento", afirmó Ratzinger, al comentar -en la televisión pública italiana- la transmisión del Angelus dominical, rezo que al finalizar dio paso a un saludo del Papa, desde su habitación en el décimo piso del Policlínico Gemelli de Roma.
El encargado de velar por la ortodoxia de la fe católica manifestó que la misión del Papa es "estar sobre la cruz" y que si ello es así en los momentos de "vida plena", es decir de salud, "mucho más lo es ahora, en los actuales, de sufrimiento corporal".
Según Ratzinger, el sufrimiento del Papa es "otro tipo de mensaje".
"La gente ve en él una figura, una voz que le falta. El habla con el sufrimiento y nos da a entender que el sufrimiento es un valor positivo", subrayó el purpurado.
A raíz de los problemas de salud del Papa, se volvió a especular con una eventual renuncia de Juan Pablo II, de casi 85 años de edad, lo que él mismo se ha encargado de desmentir con los hechos.
Luego de superar el efecto de la anestesia, tras la traqueotomía a que se sometió el 24 de febrero, el Pontífice mandó una nueva señal de que seguirá al frente de la Iglesia Católica, mientras Dios quiera, al escribir en un papel "yo sigo siendo Totus Tuus".
"Totus Tuus" (Todo tuyo) es el lema que eligió para su pontificado y el hecho de que fuese lo primero que escribiese tras la traqueotomía fue considerado por observadores vaticanos como la confirmación de que está dispuesto a "gastarse por el Reino de Dios", como le gusta decir, hasta el final de sus días.
La renuncia de un Papa está prevista en el Código de Derecho Canónico, que establece que para que sea válida es necesario que sea libre y precisa que no puede ser aceptada por nadie.
Un Papa cesa por fallecimiento, por libre renuncia o por herejía, tras lo que se convoca a un cónclave de cardenales para elegir al nuevo Papa. (EFE)