Por primera vez en 26 años, el Papa no encabezó el Miércoles de Ceniza
El Pontífice celebró el ritual católico en su habitación del Hospital Gemelli de Roma, donde está internado hace ocho días debido a una crisis respiratoria.
El Pontífice celebró el ritual católico en su habitación del Hospital Gemelli de Roma, donde está internado hace ocho días debido a una crisis respiratoria.
Por primera vez en sus 26 años de Pontificado, Juan Pablo II no celebró la solemne ceremonia del Miércoles de Ceniza, aunque sí le impusieron las cenizas en su habitación del Hospital Gemelli de Roma, donde está internado desde hace ocho días debido a una crisis respiratoria.
"El Santo Padre ha presidido esta mañana en su habitación del Gemelli la concelebración de la Misa del Miércoles de Ceniza", afirmó el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, quien agregó que "las cenizas, bendecidas por él, le han sido impuestas por el primero de los concelebrantes".
Navarro Valls, que no precisó el nombre del ayudante, agregó que el Papa invitó al rito a su médico personal, Renato Buzzonetti, y a los otros médicos que lo tratan.
Desde que fue hospitalizado, la noche del 1 de febrero, el Pontífice, de 84 años, concelebra todas las mañanas una misa en su habitación, con su secretario personal, el arzobispo Estanislao Dziwisz.
La ceremonia del Vaticano la ofició, en su nombre, el cardenal James Francis Stafford, penitenciario mayor de la Santa Sede, quien durante la homilía pidió a Dios que conceda a Juan Pablo II "la gracia" para continuar al frente de la Iglesia Católica.
"Notamos entre nosotros su presencia espiritual y lo recordamos con afecto", dijo Stafford ante varios miles de personas reunidas en la basílica de San Pedro.
Hasta hace dos años, todos los Miércoles de Ceniza Juan Pablo II se trasladaba hasta el Aventino, una de las siete famosas colinas de Roma para presidir en la basílica de Santa Sabina, el sugestivo rito de la imposición de las cenizas.
Debido a sus problemas de salud, desde el año pasado la ceremonia se hace en el propio Vaticano.
El Pontífice "está verdaderamente bien"
A la espera de conocer este jueves 10 de enero el nuevo parte médico sobre la salud del Papa, el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, afirmó que Juan Pablo II "está verdaderamente bien". El religioso visitó al Pontífice este miércoles en su habitación del Hospital Gemelli.
Fuentes sanitarias dijeron que el estado de salud del obispo de Roma mejora satisfactoriamente, "cada minuto que pasa un poco mejor".
Si continúa así, no se descarta que sea dado de alta tal vez el sábado 12 de enero y pueda pasar el próximo fin de semana en el Vaticano.
Juan Pablo II tenía previsto un retiro espiritual para el próximo domingo, durante una semana, junto con la Curia Romana. Fuentes vaticanas dijeron que el Papa los realizará en su apartamento y que las prédicas las seguirá a través de %b%Radio Vaticano%i%.
Esos días de reposo le servirán, según precisaron las fuentes, para recuperarse, ya que su estado, tras todo este tiempo de hospitalización es "débil".
Sobre su salud, el médico Gianfederico Possati, jefe del departamento de Medicina Cardiovascular del Gemelli, manifestó que se han originado demasiados debates, "basados en nada".
En los últimos días se especuló con la posibilidad de que el Papa fuera operado de corazón y que fuera sometido a una angioplastia.
Possati, en declaraciones a Avvenire, el diario de los obispos italianos, dijo que "no existe elemento alguno que haga pensar en una cosa de ese tipo".
Mientras tanto no se aplaca la polémica desatada por palabras del cardenal Angelo Sodano, sobre una eventual renuncia de Juan Pablo II al papado tras agravarse su salud.
Sodano dijo que una eventual dimisión "es algo que hay que dejar a la conciencia del Pontífice".
Sus palabras dividieron a los cardenales y mientras el argentino Jorge Mejía reiteró que esa es una hipótesis "que admitimos todos", otros como el italiano Giambattista Re y el colombiano Dario Castrillón Hoyos calificaron las palabras de "mal gusto".
En la polémica terció el religioso polaco Tadeusz Styczen, de 70 años, amigo personal de Juan Pablo II, quien subrayó que Papa Wojtyla "no conoce la palabra renuncia".
"Su misión es la de testimoniar la cruz que convierte al mundo. ¿Se puede renunciar a la cruz que Jesús te ha colocado?", afirmó Styczen.
El mismo Juan Pablo II siempre excluyó la posibilidad de renunciar al papado asegurando que "no hay puesto para un Papa jubilado" y que está dispuesto a "gastarse hasta el final por la causa del Reino de Dios". (EFE)