El presidente venezolano, Hugo Chávez, prosiguió su campaña proselitista para evitar ser revocado en el referendo del próximo 15 de agosto con un acto donde recibió la "protección divina" de grupos de evangélicos.
El jefe de Estado encabezó en la noche del sábado el acto "Un millón de oraciones por la paz", en el que más de 2.000 iglesias evangélicas oraron masivamente para "decretar" la victoria del gobernante en la consulta.
"Cristo es el jefe de esta revolución, ése es el verdadero comandante", aseguró el gobernante tras recibir el singular apoyo de centenares de creyentes en un coliseo de Caracas.
Chávez agradeció la solidaridad en medio de un discurso cargado de citas bíblicas, donde aseguró sentirse muy "identificado" y "respetuoso" del culto evangélico, a pesar de recordar ser un ferviente "católico, apostólico y romano".
El gobernante venezolano mantiene una viva pugna con la cúpula de la Iglesia católica, que lo acusa de impulsar un sistema comunista con su Gobierno de "revolución bolivariana".
Sectores de la oposición también acusan al gobernante de utilizar un discurso "mesiánico" para captar simpatías en las clases populares.
Chávez aprovechó la ocasión para acusar a sus opositores de ser unos "buitres" que quieren desatar la violencia en el país, para desconocer su eventual triunfo en la consulta. (Agencias)