"No se ha definido de manera formal un candidato de la oposición", señaló el diputado César Pérez Vivas, secretario general del Partido Demócrata Cristiano (PDC) de Venezuela, al comentar los pasos que dará la Coordinadora Democrática tras el referendo revocatorio del mandato del presidente Hugo Chávez, que se realizará el próximo 15 de agosto. A pesar de que no existe un nombre, el dirigente subrayó que sí hay voluntad para "postular una sola plataforma electoral".
De ser revocado el mandato de Chávez, antes del 15 de septiembre deberán realizarse elecciones presidenciales, en las que puede participar el actual mandatario. En caso contrario, el período del militar se cumplirá de acuerdo a lo que estipula la Constitución, es decir hasta el 19 agosto de 2006.
En conversación con El Diario De Cooperativa, Pérez Vivas, sentenció que "si el pueblo de Venezuela estima que el proyecto revolucionario, entre comillas, que Chávez está desarrollando, es el que le gusta, es el que le conviene, tendríamos que aceptar esa voluntad del pueblo".
Sin embargo, el parlamentario enfatizó que de acuerdo a los estudios que han realizado y al respaldo popular que tiene la oposición, tienen la "absoluta convicción" de que la "inmensa mayoría de los ciudadanos están absolutamente dispuestos a cambiar este Gobierno por la vía democrática".
A pesar de esta confianza, el político destacó la importancia de que existan observadores internacionales, para supervisar un proceso electoral que se da dentro de un sistema donde Chávez "controla de manera absoluta todos los poderes del Estado venezolano, incluido el poder electoral".
Pérez Vivas también se refirió a la posibilidad de que las diferencias políticas deriven en enfrentamientos armados de consideración, y señaló que "no hay peligro de guerra civil", porque la oposición ha recalcado el carácter pacífico de la lucha contra Chávez, y "los únicos grupos violentos que existen en el país son los que han sido organizados y promovidos por el Gobierno".
Se trata concluyó de una "lucha cívica del pueblo venezolano, durante más de dos años, para tratar de conseguir una salida política, electoral, constitucional y democrática a la crisis de gobernabilidad que ha desarrollado el Gobierno del presidente (Hugo) Chávez, en su intento por imponerle a la sociedad venezolana un modelo revolucionario, de carácter neoautoritario".