Estos, identificados como Ramón Pardo Valenzuela, de 45 años de edad, y Jacqueline del Carmen López González, de 25 años, colaboran con los efectivos en la búsqueda.
Los crímenes se remontan a 1992, fecha en que el matrimonio dejó el cuerpo sin vida de su pequeño hijo en una casa del balneario de San Sebastián.
La horrible operación se repitió al año siguiente, en 1995, 1996 y 1997 pero en estos casos los cuerpos fueron arrojados al pozo séptico de la vivienda de Colina.
También se buscan los cuerpos de una pareja de mellizos que, luego de ser muertos, fueron inhumados en 2001 en un criadero de cerdos a un kilómetro y medio de distancia desde el domicilio de la pareja.
Los antecedentes comenzaron a conocerse cuando el propio Pardo concurrió al Consultorio Jurídico de Colina, donde confesó los hechos y solicitó asesoría legal. El abogado que lo atendió, Daniel Castillo, dijo que lo que me correspondía hacer como ciudadano, funcionario público y abogado era poner en conocimiento del tribunal la posible perpetración de un delito.
Agregó que Pardo le pareció una persona que estaba en su sano juicio, tranquilo.
El juez subrogante de Colina, Bernardo Neira, ordenó la detención preventiva de Pardo Valenzuela en la cárcel Colina II, mientras que su pareja quedó con arresto domiciliario.
El jefe de la Octava Comisaría de Carabineros de Colina, capitán Miguel Angel Navarrete, agregó que para comenzar debo aclarar que uno le echa la culpa. El señor (Pardo) manifiesta que al momento del alumbramiento la convivente habría asfixiado a los menores y posteriormente los habría arrojado a un pozo séptico que con el tiempo está sellado.
En el domicilio habría supuestamente cuatro, habría otro en la localidad de San Sebastián, en la Quinta Región y los dos últimos, que corresponderían supuestamente a la pareja de mellizos, en un fundo cercano al domicilio de ellos. No ha manifestado por qué concurrió voluntariamente a declarar ni el motivo por el cual fueron eliminados los niños, agregó el oficial de Carabineros.
Sin embargo, vecinos señalan que la relación de Pardo tanto con Jacqueline López, como con la madre de ésta, Natividad González, de 47 años de edad. Un acuerdo entre ambas mujeres para expulsar al hombre de la vivienda habría detonado la denuncia de éste a la Corporación Judicial de Colina.
Se sabía que tenía dos parejas y que lo habían echado de la casa. Le gustaba su vida, tener dos mujeres, dijo un vecino.
Un sobrina defendió al sujeto tío señalando que en ningún caso hubo violación de Jaqueline López. Nosotros siempre los vimos como pareja. La mamá de ella lo sabía. Era la oveja negra de la familia, siempre hay una. Yo creo que ella mató a los niños porque yo, como mujer, no voy a dejar que otro mate a mi hijo, lo hago yo.
La pareja tiene otros dos hijos, de 11 y 7 años de edad, y en todo caso, mientas no aparezca al menos uno de los cuerpos no se configura el delito de parricidio.