La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) informó una nueva alza en los precios de los combustibles, que comenzará a regir desde este jueves 16 de abril.
De acuerdo al reporte de la petrolera fiscal, la gasolina de 93 octanos subirá 20,2 pesos por litro, mientras que la de 97 lo hará en 22,3 pesos; y considerando que la venta de 95 octanos es un promedio de las anteriores.
En tanto, el diésel aumentará 36,4 pesos por litro y el gas licuado de petróleo (GLP) de uso vehicular en 36,5 pesos. A diferencia de semanas anteriores, el kerosene no registrará variación.
El ajuste se ubica por debajo de las proyecciones del mercado, que anticipaban incrementos cercanos a los 36 pesos por litro en las bencinas y superiores a 60 pesos en el diésel.
El último ajuste, aplicado el pasado 26 de marzo, elevó los precios en 370 pesos por litro en la gasolina de 93 octanos y en 580 pesos por litro en el diésel, lo que llevó a que ambos combustibles superaran los 1.500 pesos por litro en la Región Metropolitana, prácticamente igualando sus valores.
Camioneros acusan al Gobierno de "lapidar" al sector
Luego de que ENAP confirmara las alzas, el gremio de los camioneros reaccionó ante el nuevo aumento del "insumo principal del transporte terrestre" y que ya implica "un sobrecosto de 616 pesos".
"Si el reajuste del mes anterior significó condenar a miles de transportistas a la incertidumbre más absoluta y dejarlos sin defensa ante los generadores de carga que son quienes imponen las tarifas de fletes, lo anunciado hoy es una lápida al sector", dijo la Confederación de Dueños de Camiones de Chile.
El grupo dijo que "ha hecho todos los esfuerzos posibles de dialogar con las autoridades de Gobierno para, al menos, haber suavizado o hecho más gradual estas alzas. El diálogo se tuvo con el propio Presidente de la República, el ministro del Interior; antes con el ministro de Hacienda, y este lunes 13 con cuatro subsecretarios de distintas carteras".
"Hemos sido claros: no pedimos subsidios como sí se les ha dado a otros sectores que también usan combustibles. Solicitamos soluciones que nos permitan resolver los enormes sobrecostos a los que se nos condena (...) la realidad es que hay unos 10.000 camioneros que ya no están trabajando porque se quedaron sin caja para combustible. Queremos tarifas justas y hemos expuesto la brutal realidad que nos estrellamos con un muro", asegura un comunicado.
Más temprano, desde la Confederación de Taxis Colectivos, su presidente Eduardo Castillo advirtió que un eventual ajuste en las tarifas es "inminente" ante el encarecimiento sostenido de los combustibles, e insistió en la necesidad de implementar un subsidio directo al sector.
"El Gobierno debe actuar ahora de lo contrario, el costo lo seguirán pagando los conductores y los usuarios", señaló, sin descartar la adopción de otras medidas si no hay una respuesta en el corto plazo.