La Justicia sumó este martes 12 años de cárcel para los brigadieres del Ejército Miguel Krassnoff y Pedro Espinoza, dos de los represores y torturadores más sanguinarios de la dictadura de Augusto Pinochet.
La Séptima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago condenó a ambos a esa pena tras acreditar su responsabilidad en el secuestro calificado y en la aplicación de torturas en contra de Cristian Mallol y Héctor González, ambos miembros del Comité Central del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), ocurrido entre diciembre de 1974 y septiembre de 1975, a manos de agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).
Mientras que José Aravena, sargento segundo de Carabineros, fue condenado a siete años como autor del secuestro calificado de Mallol.
De acuerdo a la sentencia, Mallol y González fueron arrestados en diciembre de 1974 y sufrieron torturas en distintos centros clandestinos de la DINA hasta que fueron liberados: el primero en noviembre de 1976, tras dos años y medio de padecimientos, y el segundo nueve meses después de su arresto.
Operación conferencia de prensa
Mallol y González fueron forzados por la DINA a participar en febrero de 1975 en una teatral rueda de prensa, junto a otros dos miembros del MIR, identificados como Humberto Menanteau y José Hernán Carrasco, detenidos en Villa Grimaldi, en la que difundieron un falso listado de dirigentes y militantes de su organización que presuntamente se encontraban muertos, detenidos o exiliados, con el objetivo de demostrar su derrota y justificar un llamado a "deponer las armas y rendirse".
Junto a ellos se sentaron frente a los medios de comunicación el propio Krasnoff y Marcelo Morén Brito, otro de los principales represores y torturadores de la dictadura de Pinochet.
Años después, la comisión Retting, que reveló las atrocidades cometidas por la Junta Golpista y sus secuaces, demostró que tanto la rueda de prensa como la lista eran una farsa y que "la DINA logró difundir datos falsos sobre los detenidos por boca de las propias víctimas y con esto, se les hacía partícipes forzados en el engranaje represivo".
Tras el montaje, Humberto Menateau y Hernán Carrasco fueron asesinados en diciembre de ese año, apareciendo sus cuerpos mutilados en el sector de Chada, Paine, mientras que Mallol y González lograron sobrevivir al conseguir huir del país.
Más de mil años de cárcel
Krasnoff es uno de los represores chilenos que aun permanecen vivos, y está recluido en la cárcel de Punta Peuco, donde purga condenas que suman más de mil años de prisión por numerosos delitos contra los derechos humanos.
Espinoza, que fue subdirector de Inteligencia de la DINA y jefe máximo de "Villa Grimaldi", paga igualmente una condena a decenas de años en el mismo penal por desapariciones, torturas y asesinatos.