Un ex teniente coronel del Ejército chileno, procesado por su presunta responsabilidad en el secuestro y desaparición en 1987 de cinco opositores a la dictadura de Augusto Pinochet, se suicidó este jueves en su domicilio de Santiago, informaron fuentes policiales.
Gonzalo Asenjo Zegers se disparó con un revólver, precisaron las fuentes, que agregaron que las circunstancias precisas serán investigadas por un fiscal y por la Brigada de Homicidios, de la Policía de Investigaciones.
El jefe de la Brigada, subprefecto Rubén Molina, indicó que tras las primeras pericias no hay indicios de la participación de terceros.
"Su causa de muerte sería un traumatismo toráxico por proyectil balístico con salida y una data aproximadamente de 18 horas. En el examen del cadáver por el médico criminalista no se ha establecido la participación de terceras personas", informó Molina.
Sin embargo, desde la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) esperan que la muerte sea acuciosamente indagada por la Justicia.
Gonzalo Muñoz, hermano de una víctima y dirigente del organismo, no descartó una posible intervención de otras personas, dada la forma de actuar de los organismos de represión de la dictadura.
Si bien expresó que el suicidio se podría entender por la presión a la que se ven sometidos muchos represores, también "podría estar la tesis de que como están colaborando y entregando información, declarando, en algunos casos hasta voluntariamente, pudiese estar también afrontando una vendetta, ¿por qué no?".
Asenjo Zegers fue procesado por el juez Haroldo Brito en septiembre y estaba citado el martes 10 de octubre para ser notificado de la resolución adoptada por el magistrado.
El suicida perteneció a la Central Nacional de Informaciones (CNI) durante la dictadura de Augusto Pinochet y fue encausado por Brito como encubridor del secuestro de Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete, Julio Muñoz Otárola, Julián Peña Maltés y Alejandro Pinochet Arenas.
Las víctimas fueron secuestrados en septiembre de 1987 por agentes de la CNI y se les considera los últimos desaparecidos de la dictadura militar.
Las cinco víctimas eran sospechosos de pertenecer al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y según el expediente, la CNI los secuestró el 9 y 10 de septiembre de 1987 para canjearlos por el coronel del Ejército Carlos Carreño, a quien el grupo ultraizquierdista había secuestrado el día 1 de ese mes.
El canje nunca tuvo lugar, pues los cinco fueron ejecutados en un cuartel de la CNI y según consta en el expediente, sus cadáveres fueron lanzados al mar desde un helicóptero del Ejército.
En enero del 2005, otro oficial, el coronel retirado Germán Barriga, que también afrontaba juicios por su responsabilidad en violaciones a los derechos humanos, se suicidó al lanzarse desde el piso 18 de un edificio de Santiago. (Cooperativa.cl/EFE)